Claudia Gravy: «Cuánto más lejos está de mí un personaje más lo disfruto»

el

Texto – Albert Roca. Fotos – Albert Roca. Entrevista realizada en la librería Ocho y Medio.

Desde su primera aparición cinematográfica con la adaptación que realiza Fernando Fernán Gómez de la obra de Miguel Mihura Ninette y un señor de Murcia, Claudia Gravy ha trabajado en cine, teatro y televisión de manera continúa. Sus personajes han sido tan diversos como atractivos para ella. Trabajó en Australia y escribió sus memorias”. “Cuando me bajé de Baobab”.

Tu primera película fue “Ninette y un señor de Murcia”

Fernando Fernan Gomez me había propuesto hacer de Ninette pero tuve problemas con el sindicato vertical y finalmente hice el personaje de la vecina. Es una obra como muy divertida e inteligente y sencilla.

Con Roberto Bodegas trabajaste en varias ocasiones, como en “Los nuevos españoles”

Allí tenía un personaje de mala mala. Era un cine que se le denominó de la tercera vía y que me situó en la profesión. La forma era de comedia pero había un contenido de denuncia social y con mensaje subyacente. Es uno de los grandes recuerdos que tengo de aquella época ya que estaba todo el cine español. Estaba todo el cine español allí.

Ahora se ha puesto de moda el futbol femenino pero tu muchos años antes hiciste la película Las Ibéricas FC, de Pedro Masó

Era muy graciosa la película. Muy humana, no solo era jugar al futbol, si no que había amores y problemas familiares de todo tipo. Y participaron chicas semi-profesionales. Y tengo una anécdota con esto. Habían pasado como dos o tres años del estreno y en la calle Princesa una guardia empieza a llamarme “Claudia, Claudia” y resulta que era una de las chicas futbolistas que nos habían doblado.  

Participaste en películas de denuncia social como “La espuela” de Roberto Fandiño

Y en la que estaba Javier Escrivá. Pasó una cosa muy curiosa. Hablaba de los señoritos andaluces y ellos estaban entusiasmados sin conocer el guión. Y una vez lo supieron se escandalizaron. Rodamos una escena donde mi marido me engañaba y yo estaba llorando y había una fogata. Y los señoritos andaluces intentaron un pequeño sabotaje.

Con Valerio Lazarov rodaste “El Irreal Madrid”

Sí. Aquí me pasó otra cosa curiosa, que yo estaba en la ducha vestida del Real Madrid y de manera inmediata tenía que coger el avión para ir a Barcelona en un rodaje. Y a la azafata, mojada como yo estaba le pedí un secador de pelo. Y es que entonces Dábamos muchos saltos mortales ya que pasábamos del cine al teatro y la televisión.

Y donde podían pasar mil cosas ¿Verdad?

La primera obra de teatro que hice en el Teatro Beatriz, que ahora que ahora es el restaurante Teatriz recuerdo cruzar caracterizada de china y el conductor me trajo al teatro. Y después yo me puse a correr casi descalza atravesando la Castellana hasta el teatro.  

¿Sentiste una necesidad personal al escribir tus memorias “Cuando me bajé de Baobab”?

Lo hice para poner orden a mi memoria. Y tardé casi un año, y en folios como se había hecho durante mucho tiempo. Tal cual. La dividí por décadas, ’70, ‘80 y ‘ 90. Lo enfoqué desde el humor (que me ha salvado en muchas cosas privadas) hasta las experiencias un poco más dramáticas. Cuando acabé yo misma me dije “¡Cuánto he trabajado, entre cine, teatro y televisión!”. Y haces la suma de la cantidad de trabajo que he hecho y que tendría que ser millonaria. Pero no ha sido así, pero muy contenta con lo que he hecho.

Y sin manías te fuiste a trabajar a Australia

Estaba en teatro haciendo Así que pasen cinco años y me contrataron en Australia para una coproducción de 4 países. El viaje de ida fue un poco caótico con varios aviones. Hice dos series y me encontré con gente maravillosa. De haber llegado todo aquello más joven seguro que me hubiera quedado a vivir allí.

¿En general como te sientes actuando?

Es un juego. En español la palabra es “Actuar”, en inglés es “To play” y en Francia es “Jouer”. Jugar quiere decir desdoblarse, adoptar otra personalidad que no es la tuya. Y cuánto más lejos está de mí un personaje más lo disfruto. Es como una sesión de psicoanálisis ya que te obliga a analizarte. Y tienes que deshacerte de lo que eres tú y adoptar las características del personaje.

¿Y qué estás haciendo actualmente?

Soy una jubilada feliz por lo que he hecho y la pandemia ha condicionado muchos proyectos. Pero he hecho recientemente algunos bolos de “Hagamos lo que hagamos…” (al hoyo vamos). Es una comedia muy de humor y es un disfrute.

Y siguiendo el título de tu obra… acaba la frase…

Hagamos lo que hagamos…. con el destino nos encontramos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s