“Karen” dirigida por María Sanz Pérez y protagonizada por Christina Rosenvinge, premiere en el Festival de Sevilla

Texto – Redacción-Prisma Ideas. Fotos – Prisma Ideas.

Karen, el segundo largometraje de la directora María Pérez Sanz, está participando en la nueva edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla. La película, que participa en la Sección Oficial del festival es un retrato elegante y delicado de los últimos tiempos de Karen Blixen (conocida también como Isak Dinesen) en África, a través de viñetas de luz cristalina puntuadas por la música de Christina Rosenvinge, que protagoniza la cinta junto con Alito Rodgers Jr. e Isabelle Stoffel.

El guion lo firma la propia directora con Carlos Egea, fotografía de Ion de Sosa y la música original de Christina Rosenvinge.

SINOPSIS

Un retrato íntimo de los últimos tiempos en África de la colona danesa Karen Blixen. Y en especial, de la particular relación con su criado somalí Farah Aden. Una extraña amistad en la que diferencias que parecen insalvables se diluyen ante un entendimiento ancestral.

Notas de la directora:

Yo tenía una finca en Extremadura,

Al pie de la Sierra de Santa Cruz.

“Todo empezó como una gran hazaña: Adaptar Memorias de África en el paisaje extremeño y ¡en español! Y sin pizca de épica, ni de historias de amor, ni de safaris o fiestas de alto copete. ¡Avanti! Pero si juegas con Karen Blixen, la escritora danesa de los mil nombres (Tania, Tanne, Isak Dinesen…), te puedes quemar y yo ardí entera. En cuanto la vi aparecer entre las encinas  con su salacot, su camisa beige y su rifle supe que habría problemas y vaya si los hubo. Su enigma es inabarcable. Pero no me rindo fácilmente, y aunque ella intentara engañarme mil veces y me perdiera en las páginas de sus libros sin encontrar respuestas; ahí seguía yo escribiendo y reescribiendo el guion junto a mi fiel guionista, mi Farah incansable. Hice mía esa frase que ella repitió muchas veces: “No te soltaré, hasta que me bendigas”.

Tuvimos que alejarnos mucho de Memorias de África y su alargada sombra para empezar a ver algo. Olvidarnos de la adaptación literaria nos liberó. No me interesaba  hacer una película historicista, ni narrar los acontecimientos de su vida como granjera en Kenia (entonces África Oriental Británica). Lo que yo buscaba era retratar a esa mujer en un momento muy concreto de su vida, su ruina africana, sin explicar las causas y dejando que el espectador completase la historia a su manera. Sólo así podía centrarme en lo que más me interesaba: detenerme a filmarla en sus rituales cotidianos, sus pequeños quehaceres, sus conversaciones aparentemente intrascendentes. Vivir en su casa, dormir en su cama. Representarla. Y así de un plumazo dejaron de ser necesarios todos los personajes de la novela, todos sus amigos, amores, enemigos… Y sólo quedó en pie el personaje de Farah, el criado musulmán de Karen.

Habíamos encontrado el hilo del que tirar. Un hilo fino y precioso. Había que bucear muy dentro de la historia para encontrarse a solas con esos dos personajes y poner toda la fuerza en los detalles de la interpretación y en el significado simbólico de su relación. Y así, nuestra película se fue convirtiendo en un extraño reverso de la moneda. Un retrato suspendido en el tiempo de Blixen y su criado atravesado por la losa del colonialismo. Karen es Christina Rosenvinge y Farah, Alito Rodgers. Les escogí porque cumplían la máxima bressoniana de ser y no parecer. Se trataba de capturar su misterio y no de buscar una interpretación psicológica del guion.  Christina, Alito y el enigma de su relación son la materia de la que está hecha esta película. Ahí están, sentados al borde de un pantano. Vienen de pagar los salarios de los aparceros kikuyu. Listos para ser capturados por la cámara de Super 16mm de Ion de Sosa, el director de fotografía. Estamos en una finca extremeña de mi familia, cerca de Trujillo. Es Julio y hace cuarenta grados a la sombra. Alito se sienta junto a Christina y comienzan a hablar. Blixen nos ha bendecido y su universo enigmático se apodera de todo. Aún seguimos dándole vueltas a lo que ocurrió. Como ella diría:

“Para el poeta es siempre motivo de asombro descubrir que lo que cuenta es verdadero”

 Biografía María Pérez Sanz

María Pérez Sanz (directora y guionista) nace en Cáceres en 1984. Desde muy joven escribe y dirige cortometrajes proyectados y premiados en numerosos festivales y museos de todo el mundo. Estuvo presente en la VIII edición de Berlinale Talent Campus y en la VIII edición del Short Film Corner del Festival de Cannes. En 2015 ganó el Gran Premio del Jurado a la Mejor Película en Jameson Notodofilmfest con el cortometraje Ejercicio 2: Ficción.
Malpartida Fluxus Village
 fue su primer largometraje. La cinta, dedicada al artista alemán Wolf Vostell y a su Museo Fluxus en la pequeña localidad extremeña de Malpartida de Cáceres recorrió más de 30 festivales internacionales y obtuvo importantes premios.

María ha sido destacada como nuevo talento emergente por la revista Variety en el pasado Festival de Cannes. Karen es su segundo largometraje.

 Karen es una producción de Ignacio Salazar-Simpson y Bárbara Gut, con la producción ejecutiva de Ricardo Marco Budé, Carlos Segovia Martín, Irene Ramos Ballesteros y Cristina Hergueta Garde para redantfilms y Obra La Belleza AIE.

Instagram:

@karenpelicula 

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