Entrevista a Adolfo García Ortega, que nos habla del libro “Narrando desde El Greco” -Lunwerg-

el

Texto – Albert Roca.

En 2014 se cumplen 400 años de la muerte de El Greco. Para conmemorarlo, se ha invitado a un grupo de importantes narradores a imaginar un relato a partir de un cuadro de El Greco. El resultado es “Narrando desde El Greco” -Editorial Lunwerg, a la venta desde el 14 de enero-:  un mosaico de sorprendentes y rotundas narraciones que permiten disfrutar de una fértil imaginación echada a volar. También proporciona un diálogo inesperado con la obra de un pintor extravagante y singular, admirado o denostado a partes iguales. Ambos logros se alcanzan en esta antología de relatos españoles contemporáneos. El libro incluye relatos de escritores tan importantes como Lorenzo Silva, Javier Moro, Ángeles Caso y Álvaro Pombo, entre otros muchos. Hemos entrevistado a Adolfo García Ortega, responsable de la edición y autor de uno de los relatos del libro.

Narrando-a-El-Greco

-En primer lugar. Cuando se aproximaba la conmemoración de El Greco, seguramente Lunwerg ya pensó en un libro conmemorativo. Como llega la idea de plantearlo más allá de un libro de arte

La iniciativa es de la propia editorial Lunwerg. Yo me limité a darle una forma posible, es decir, concebirlo como un libro en el que los escritores utilizáramos al Greco como cauce de nuestra propia creatividad. Me pareció que el relato, la ficción, en un sentido muy amplio, era mejor y más sugerente que una mera reflexión o análisis. Lo concebimos siempre como un proyecto literario.

-En los relatos hay intriga política, trama de espionaje, ensayo…..las peculiaridades de la obra del Greco permitían todos estos juegos?

La obra del Greco, siendo religiosa casi en su totalidad, tiene resquicios para abordarla como inspiración de cualquier historia y de cualquier forma literaria. La clave era que el cuadro no formase parte ni del gusto ni de la predilección del escritor, de manera que supusiera un esfuerzo, un debate con el cuadro que se le asignaba a casa escritor. El resultado es que, de ese combate con los cuadros, han salido relatos muy conseguidos.

-Muchas de estas tramas las podemos ver reflejadas en la actualidad. Considera que el Greco fue un artista avanzado a su tiempo?

No sé, eso se me escapa porque no soy un experto. Creo que era un pintor extraño y anómalo en su tiempo a nivel formal, no a nivel temático. Su mente estaba anclada en el pasado, en un orientalismo bizantino, pero su mano, su pincel, su trazo, estaban adentrándose en un futuro muy lejano: tardó casi trescientos años en ser reconocido como un pintor genial.

-Que es lo que le atrae más, su vida o su obra?

Su vida no es muy conocida. De lo poco que se conoce de él, lo que más me atrae es, precisamente, esa falta de información. Se presta a fabular enormemente sobre cualquier aspecto oscuro –que los tenía- de su vida. En mi cuento, por ejemplo, lo imagino fascinado por el fuego, por las llamas, hasta la piromanía incluso. No olvidemos que toda su obra tiene una impronta fueguiza.

-Cómo se han distribuido los relatos? Cada autor tenía la libertad de escoger las obras y la manera de interpretarlas?

Los cuadros se sortearon entre los escritores y a cada uno le tocó uno por azar. Tenían que escribir un relato a partir de un cuadro impuesto. En este caso, el sorteo, o el reparto azaroso, lo hice yo mismo. Y ha sido un factor que ha enganchado mucho a los escritores. Lo vieron como un juego.

-Estos relatos nos pueden ayudar a reinterpretar su obra y verla con otros ojos?

Bueno, sinceramente creo que sí, porque, para escribir los cuentos los escritores han tenido que hacer un diálogo, una aproximación al Greco y, de ese acercamiento ha salido un enfoque muy peculiar de cada cuadro, de modo que sirve para pensar y mirar a este pintor de otro modo, no sé si mejor o peor, pero sí más original.

-En su relato escoge el cuadro Pentecostés “La llama en la cabeza”, y ofrece un análisis de la interioridad del autor, con la imagen del fuego. Considera que el Greco tenía una llama permanente de creatividad.

Considero que el Greco tenía una ‘cuestión abierta’ con el fuego. Como he dicho, en mi relato lo sitúo directamente con la obsesión, la fascinación hasta el extremo por el fuego. Todas sus figuras son flamígeras. Si se observan con detalle sus pinceladas, también poseen la marca etérea, sinuosa y movediza de la llama. Es un pintor que tenía muy presente el fuego en su vida. Hay una parte oscura de su vida –y por tanto interpretable- que lo emparenta con determinados movimientos animistas, medio secretos, protestantes y heréticos para la Iglesia Católica.

-…. en ese aspecto en un momento del relato comenta que “….. ideas demasiado complejas para un simple autor de cristos, vírgenes y santos….”, que era precisamente una de las ideas asociadas sobre el artista.

En efecto, creo que era un pintor intelectualmente más rico y complejo que lo que la historia del arte y de la pintura se empeña en decir de él. Pero no dejó más pistas sobre esa complejidad que su propia obra. Habría que acercarse al Greco con la inocencia de la curiosidad, para descubrir lo que realmente trataba de expresar en un mundo –el católico de la católica España- muy controlador y constrictivo.

-Que puede aportar esta conmemoración sobre una figura universal sobradamente conocida

Quizá precisamente eso que planteo, otra manera de mirar sus cuadros, más allá de lo evidente. Hallar la propuesta oculta e implícita que hay en su pintura.

-Era más artista o filósofo

Era un artista que tuvo problemas con el poder de su tiempo y terminó por ir a merced de ese poder para poder preservar una intención secreta, cuyas claves están en sus obras. Tengo la sospecha de que era miembro de algún movimiento espiritualmente innovador pero perseguido. Debió de ser un hombre muy discreto y nada locuaz.

-La potencia de sus imágenes hace que para valorarlas se miren desde más de un punto de vista, como se refleja en los relatos?

Yo creo que los relatos han servido para iluminar al Greco, pero sobre todo han servido para expresar a los escritores que los hemos escrito. Tengo la impresión de que, gracias a este ‘pie forzado’ de los cuadros, cada uno de nosotros ha sacado nuestro propio estilo literario. Al final, el libro ‘Narrando desde el Greco’ es una antología de la literatura española actual.

-Para finalizar, El Greco es creador de obras de culto, el libro, por su particularidad puede ser un libro de “culto”, para releer varias veces?

Es un libro para leer y releer, pero sobre todo es un libro para viajar por el mundo atmosférico del Greco, por así decir, y de su arte extravagante, de su misterio y de su figura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s