Ciao Franco: Anthus no es Battiato. Y ahí está la magia

Texto – Luisa Scarlata. Fotografías – Luisa Scarlata

Una hora y media de música, emoción y libertad para demostrar que el universo de Franco Battiato no se imita: se siente. ItaliaES firma un encuentro luminoso con el Battiato Music Ensemble que convierte el homenaje en una auténtica celebración de la vida.

Empezamos este artículo con una mala noticia: Anthus (cantante y fundador del Battiato Music Ensemble) no es Franco Battiato. Pero, inmediatamente después, llega la buena: Anthus no es Franco Battiato.

Este comienzo tan inteligente y creativo —permítaseme decirlo— no es mío, sino del propio Anthus, un artista en el sentido más amplio de la palabra que, como los artistas con A mayúscula, es humilde, profundamente sensible y, sobre todo, honesto.

Porque a Battiato no se le puede imitar, pero sí se le puede sentir e interpretar tan bien como para transmitir su poética transversal y espiritual a un público entusiasta, ávido de seguir recibiéndola.

Anthus y el Battiato Music Ensemble lo consiguen a la perfección, convirtiéndose en el vehículo ideal para que su legado siga viajando. Su concierto es una caricia, un abrazo, una ligereza profunda, un grito de libertad que, estamos seguros, el propio Franco habría aplaudido.

Durante el concierto, Anthus nos cuenta —y se cuenta a sí mismo—, sonríe, baila, cierra los ojos y se deja llevar por aquello que canta (un repertorio que no tiene nada de fácil) y por aquello que dice.

Nos lleva hasta Sicilia con dos canciones interpretadas en su propio dialecto natal, quiere vernos bailar, agita con orgullo la bandera blanca y, durante más de una hora y media, se convierte en la cura que todos anhelamos.

A su lado, el Battiato Music Ensemble construye el paisaje sonoro que permite que este viaje avance con personalidad propia. Néstor Giménez, al piano y los coros; Christoph Mallinger, al violín; Joan Comaposada, al bajo, y Andreu Moreno, a la batería, forman una unidad que entiende que acompañar estas canciones no significa simplemente reproducir sus estructuras, sino encontrar el equilibrio entre el respeto y la libertad.

Lo que sucede sobre el escenario es algo poderoso: la posibilidad de reencontrarnos con Battiato sin necesidad de que Battiato esté allí. Anthus no necesita convertirse en otro. No necesita reproducir una voz, un gesto o una manera de estar en el mundo. Su mérito consiste en encontrar el lugar desde el que puede acercarse a esas canciones y hacerlas suyas sin dejar de respetar su esencia.

Porque interpretar a Battiato implica adentrarse en un territorio donde la música convive con la filosofía, la espiritualidad, la poesía y una libertad creativa que nunca aceptó demasiadas fronteras. Es un repertorio que exige mucho más que afinación y técnica: exige comprensión, sensibilidad y una cierta valentía para exponerse emocionalmente. Anthus posee esas cualidades y las comparte con una generosidad que traspasa el escenario.

Uno de los grandes aciertos del concierto es la naturalidad con la que Anthus, junto con su band, rompe la distancia entre el escenario y el público. No se limita a interpretar canciones: las habita, las explica con su presencia y nos invita a entrar en ellas. Su sonrisa, sus movimientos, sus ojos cerrados cuando la música lo transporta y esa manera tan suya de entregarse a lo que canta convierten la actuación en una experiencia compartida.

Y en tiempos de homenajes que a menudo confunden fidelidad con imitación, Anthus ofrece una lección de honestidad artística. Reconoce desde el principio que no es Battiato y, lejos de convertirlo en una limitación, hace de ello la esencia misma del espectáculo.

Es ahí donde la propuesta de ItaliaES adquiere todo su sentido. Ciao Franco no pretende cerrar el capítulo de un artista que ya forma parte de la historia de la música italiana. Al contrario, quiere mantenerlo abierto, acercando su obra a quienes crecieron con ella y a quienes todavía tienen el privilegio de descubrirla.

Al final, salimos del concierto con la sensación de haber recibido algo que no sabíamos exactamente cómo pedir.

Por eso, Ciao Franco, pero, sobre todo: gracias Anthus. Gracias al Battiato Music Ensemble y a Italia.es por regalarnos una experiencia que nos recuerda que la música, cuando nace de la sensibilidad y la honestidad, puede convertirse en la mejor de las caricias.

Próxima cita con Ciao Franco

El viaje musical continúa el próximo 28 de noviembre de 2026 en el Café Berlín de Madrid, donde Anthus y Néstor Giménez presentarán una versión íntima de Ciao Franco en formato dúo, con voz y piano.

Más información y entradas: Café Berlín – Ciao Franco.

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