Texto – Redacción. Fotografías – Santi Martínez Sancho.
En una jornada que ha servido para presentar más películas de la nueva cosecha de género producida en España, la veterana scream queen del fantaterror de los años 70 ha recibido el galardón más indicado de esta 59ª edición del Festival de Sitges. Es indiscutible que el Premio Nosferatu 2026 sea para la actriz Bárbara Rey, uno de los rostros más carismáticos del cine español de los años ’70 y ’80.

Su huella ha quedado grabada en el cine transgresor de la Transición —Me siento extraña, de Enrique Martí Maqueda, o Carne apaleada, de Javier Aguirre— y en títulos que forman parte de la filmografía de Amando de Ossorio —anteriores a la polémica Ley Miró— como Las garras de Lorelei y El buque maldito.

Rey se ha emocionado con el premio en las manos ante un público que la ha ovacionado. «Son muchos años de trabajo, de ilusión… Yo era una niña que quería ser artista y nunca me habría imaginado que recibiría un premio con 76 años». La actriz se lo ha dedicado a su padre, que siempre la apoyó, y a su hija Sofía, «la luz de mi vida».

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