Texto – Albert Roca. Fotografías – Albert Roca-J.Ladiv.
El Teatre Romea acoge hasta el 8 de noviembre la obra Palabra de perro, de Juan Mayorga, lpara cuestionar las certezas de nuestra sociedad a través de la mirada de dos perros. La obra parte del coloquio de los perros, de Miguel de Cervantes, y dirigida por Rakel Camacho. El espectáculo está protagonizado por Cecilia Solaguren, Jimmy Castro y Jorge Kent, que cuenta con una extensa trayectoria. Esta obra es la tercera que presenta en el Teatre Romea.

Una frase de la obra es «Dejar de filosofar para murmurar»
Murmurar se refiere a hablar consecuentemente, o a hablar mal de alguien. La vieja Cañizares lo dice al final: «No pienso bien de nadie porque prefiero murmurar». Es como decir las cosas. Creo que el objetivo de esta obra es cuando ellos dicen entre ellos: «No filosofemos, dejemos ya de filosofar, dejémonos de andarnos por las ramas, vayamos a lo concreto». Es un poco eso. Cada uno se refiere a ella de una manera, pero creo que mucho de lo que habla Mayorga es eso: «Vayamos al grano».
En la obra, que tiene un trasfondo dramático, interpretas varios personajes con un punto cómico
Todo lo que sale de Mayorga es divertido, porque le da un toque de humor a los personajes. Creo que al final los amos también lo hacen para crear una narrativa que, tanto escénicamente como textualmente, es repetitiva. Son pequeñas historias. Voy contando cada uno de los amos y también buscamos una forma para que fuera entretenido, para que esa evolución se fuera mostrando.

En este universo metafórico de los perros y la referencia a los animales, en cierto modo Cervantes fue pionero mucho antes que por ejemplo la novela El planeta de los simios. ¿Verdad?
No solo en la fotografía de los perros, sino que hay mucho en el Siglo de Oro, de darle ese lugar a los animales. Y Mayorga en sus textos lo hace muchísimo. Tiene Copito de nieve, tiene La tortuga, tiene muchos textos donde le da palabra al animal, porque yo creo que también es un juguete escénico muy grande. Le estás concediendo la palabra a algo que nunca hemos oído hablar, como cuando hacían las películas de El planeta de los simios o Doctor Doolittle,, Al final pensamos «Vamos a ver, ¿qué pasaría si un animal que pensamos que no tiene pensamiento, no tiene conocimiento, puede hablar?». Pues esto te da mucho juego.
¿Cervamtes es muestro Shakespeare y lo hemos de reivindicar?
Cervantes es el genio de nuestra literatura. Supongo que del Siglo de Oro cada uno puede tener sus preferencias hacia Lope de Vega u otros, Cervantes fue un adelantado a su tiempo por la manera de tratar el ser humano como en El Quijote o El coloquio delos perros mismos.
Fíjate si era adelantado que por ejemplo en aquella época habían obras que no podían ser representadas porque nadie se imaginaba a perros hablando. Él lo hacía, él lo ponía, lo escribía, lo dejaba.

Otra frase clave de la obra es “No se debe hablar para matar”
Mayorga hace varios cambios con respecto al Coloquio de los perros, «Vamos a contar nuestras vidas de la Z a la A». Los perros de Cervantes hablan en orden cronológico habitual y Mayorga dice: «Vamos a hacerlo al revés, vamos a ver de dónde venimos», porque él realmente lo que quería tratar también es «No venimos a hablar de la palabra, venimos a hablar de la privación de la palabra».
Entonces, ¿dónde comenzó esa privación de la palabra? ¿Por qué dejaste de hablar? Eso al final es lo que cuenta la función. Empezamos desde este momento hasta: «¿Quién te dijo que al principio te privó de la palabra?». Y entonces es el cambio de él. Y entonces tiene el viaje este que lo ha extrapolado a los tiempos que estamos ahora.
La palabra tiene un doble juego para bien y para mal
Lo interesante de la palabra es que cada uno la puede utilizar para lo que quiere, que es lo fuerte. Cipiona dice muchas veces «No hace falta sangrar para hablar de alguien, utilízalo». Esto lo utilizaban ellos o «habla sin matar». Es como se puede hablar sin herir, pero también se puede hablar hiriendo.

¿Es un gran disfrute participar en obras como esta?
No deja de ser un juego. A la directora la conozco por varios montajes y ya tengo esa conexión como para que me diga «Jorge, hay esta obra para que tú vengas y hagas lo que te dé la gana y vayamos buscando y tirándonos a la piscina».
Esta obra es un buen ejemplo del reflejo de la sociedad
La gente viene y se sienta a verls durante una hora cuarenta, pero hemos estado un mes que lo teníamos todos los días en la televisión, como lo que pasó en Ceuta. Ha creado mucho debate y hay mucho en las calles creado sobre lo que está sucediendo allí. Y aquí realmente estamos tratando casi el mismo tema, con el mismo origen y, sin embargo, estamos consiguiendo que la gente lo vea desde un lugar bueno. Y lo digo porque pienso que Mayorga no quiere adoctrinar en ningún momento, sencillamente está planteando mostrar una realidad y la muestra con unas formas, con una puesta en escena muy vistosa. Lo que se muestra es una realidad pura y dura que estamos teniendo en las calles.

¿Qué le dirías a la gente para que venga a ver la obra que se acaba el domingo?
Merece la pena venir a ver una obra diferente, sobretodo si viene de Mayorga, que es todo un referente de la dramaturgia. Es un gusto poder tener a alguien que hace una obra como esta a partir de Cervantes, que siempre es digno de recuperar.
¿Cómo muchas más obras de nuestra literatura?
Tenemos una bibliografía del Siglo de Oro que es inabarcable. Pero mira, volviendo a Palabra de perro: tienes una obra escrita hace 400 años que con dos pinceladas te está poniendo el tema sobre la mesa de lo que estamos viviendo ahora mismo claramente en escena. Los clásicos es que es lo que son, porque están siempre vigentes.

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