¿Por qué todos somos filósofos, aunque no lo sepamos? – Introducción a la filosofía, de Javier Gomá

Texto – Redacción.

Introducción a la filosofía es una invitación a perder el miedo a la filosofía y descubrir por qué pensar sobre nuestra vida y el mundo es una necesidad que compartimos todos

Javier Gomá (Bilbao, 1965) ha construido a lo largo de más de dos décadas una de las obras filosóficas más personales y reconocibles del pensamiento español contemporáneo. Desde Imitación y experiencia, Premio Nacional de Ensayo en 2004, hasta Universal concreto, donde expuso de forma sistemática su filosofía de la ejemplaridad, su obra ha abordado algunas de las grandes cuestiones de la existencia humana: la individualidad, la dignidad, la ejemplaridad, la mortalidad, la vida en común o la posibilidad de dar sentido a una existencia inevitablemente finita.

El punto de partida de Introducción a la filosofía es tan sencillo como radical: todos somos filósofos porque vivir es interpretar. Los seres humanos no podemos limitarnos a vivir: necesitamos comprender qué nos sucede, atribuir un significado a nuestra experiencia, preguntarnos quiénes somos, qué podemos esperar de la vida o cómo debemos conducirnos. Filosofamos mucho antes de abrir a Platón o a Kant y con independencia de nuestra formación. Antes que una disciplina académica o un género de libros, la filosofía es para Gomá una necesidad humana.

Con esta premisa, Introducción a la filosofía, a pesar de su brevedad, no es una obra menor ni un compendio simplificado de su pensamiento, sino una intervención concentrada sobre una pregunta radical: qué es verdaderamente la filosofía y a quién pertenece. Tampoco supone un giro repentino hacia la divulgación, sino una formulación especialmente concentrada y ordenada de una vocación que atraviesa toda la obra de Gomá: devolver la filosofía al mundo y a la experiencia común sin renunciar a la ambición conceptual.

LA FILOSOFÍA PERTENECE A LA GENTE

Si todos interpretamos nuestra existencia, la filosofía no puede ser patrimonio exclusivo de profesores, especialistas o escritores.

Gomá invierte así la jerarquía tradicional. Antes de los tratados filosóficos existe ya una interpretación natural del mundo en la conciencia de cada persona. Esa es la «filosofía primera». Los maestros y los escritores vienen después: constituyen una «filosofía segunda» cuya razón de ser es ayudar a enriquecer y educar esa interpretación que todos poseemos.

La gente deja de ser, por tanto, el público pasivo al que los expertos transmiten un conocimiento elaborado en otra parte. La gente está en el origen mismo de la filosofía.

De ahí nace también el carácter democrático y antielitista de la propuesta de Gomá. Democratizar la filosofía no significa sostener que todas las ideas sean igualmente valiosas ni renunciar a la excelencia intelectual. Significa reconocer que todos poseemos la capacidad originaria de filosofar y poner los mejores recursos del pensamiento al servicio de esa capacidad universal.

EL FILÓSOFO DEBE ESTAR AL SERVICIO DEL LECTOR

Si la filosofía pertenece en primer lugar a la gente, también cambia la misión del filósofo.

Para Gomá, el lector no debe acercarse reverencialmente al libro preguntándose si estará a su altura. Es el libro el que debe demostrar que está a la altura del lector: que puede ayudarlo a comprender mejor el mundo y su propia existencia.

Por eso el filósofo tiene una responsabilidad no sólo con aquello que piensa, sino también con la persona a la que se dirige. Debe ser riguroso, pero también hacerse comprender; respetar la inteligencia y la atención del lector y recuperar algo de la antigua tradición oral, en la que quien hablaba ante un público tenía la obligación de instruir y deleitar.

La claridad no es para Gomá una concesión ni una rebaja intelectual. Si la filosofía habla de una experiencia humana compartida, sus conceptos deben poder llegar a quienes participan de ella. Ser accesible no significa hacer menos filosofía. Significa no convertir la dificultad de expresión en una prueba de profundidad.

FILOSOFÍA SOBRE EL MUNDO, PARA TODO EL MUNDO Y CON UN POCO DE MUNDO

Esta concepción desemboca en una idea central de la obra de Javier Gomá: la filosofía mundana.

La gran filosofía no sería para él aquella que se encierra en una conversación entre especialistas, sino la que se atreve a pensar las grandes cuestiones de la experiencia humana y consigue devolverlas después al mundo.

Gomá resume esa aspiración en una fórmula: filosofía sobre el mundo, para todo el mundo y con un poco de mundo . Sobre el mundo, porque su materia última es la experiencia humana; para todo el mundo, porque sus preguntas conciernen a cualquiera que viva, envejezca, desee, ame, pierda o espere; y con un poco de mundo, porque el filósofo debe escribir con claridad, elegancia, tacto y consideración hacia quien lo lee.

En este sentido, Gomá sostiene también una de las tesis más sugerentes del ensayo: la filosofía es «literatura conceptual» . A diferencia de la ciencia, no verifica experimentalmente sus interpretaciones del mundo. Como la gran literatura, propone formas de sentido capaces de seguir iluminando la experiencia humana mucho después de haber sido escritas; pero lo hace mediante su instrumento específico: el concepto y la argumentación racional.

LA FILOSOFÍA NO RESUELVE LA VIDA: LA ILUMINA

¿Por qué necesitamos filosofar?

Porque vivir plantea preguntas que ninguna persona puede resolver definitivamente. Gomá sitúa en el corazón de la existencia una contradicción entre la extraordinaria dignidad del individuo y su inevitable destino mortal. Ninguna interpretación puede eliminar esa tensión, pero unas pueden ayudarnos a comprenderla mejor que otras.

La filosofía no ofrece, por tanto, recetas para la felicidad ni soluciones prefabricadas. Su función se parece a encender una lámpara en una habitación oscura: los muebles continúan en el mismo sitio, pero ahora podemos verlos y movernos entre ellos de otra manera. Como escribe Gomá, «somos los mismos que antes, pero tenemos más mundo».

Filosofar significa, desde esta perspectiva, intentar comprender qué somos, qué podemos esperar y cómo sería deseable vivir. La filosofía aspira a ser útil para la vida sin convertirse en un manual de instrucciones.

UN LIBRO BREVE PARA UNA PREGUNTA MUY GRANDE

Introducción a la filosofía se publica en En Debate, la colección de ensayos breves de Debate. Sus 128 páginas responden a la concepción de la filosofía que el propio libro defiende: Gomá aspira a ser «exacto, no sistemático; sintético, no exhaustivo» y rechaza una exposición erudita, árida o innecesariamente fatigosa para el lector. Fruto coherente de una trayectoria de pensamiento de más de dos décadas, el libro condensa ahora esa vocación filosófica en un ensayo dirigido a cualquier lector dispuesto a hacerse preguntas sobre su propia vida.

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