Texto – Redacción. Fotografías – Txema Yeste.
Alba Farelo i Solé, la incendiaria Bad Gyal (Vilassar de Mar, 1997), protagoniza, más auténtica que nunca, la portada de ELLE en su número especial 40 aniversario. La cantante define su trayectoria como una carrera de fondo, construida «con resistencia, paciencia, labrando un camino sin mirar nunca hacia atrás, a mi ritmo». Una filosofía que le ha permitido mantenerse fiel a una identidad que no siempre fue fácil defender. «Soy una artista muy peculiar, diferente, y creo que, a veces, la gente necesita un poco más de tiempo para entenderte y familiarizarse con tu universo». Hoy se siente «muy establecida» y con una idea clara de lo que quiere hacer. También de quién es: «Bad Gyal es parte de Alba, son rasgos de mi personalidad. No es una máscara». Fuerte, independiente, cómoda con su feminidad y su sexualidad, pero también sensible e introvertida, reivindica una libertad que considera irrenunciable.

Bad vive un momento profesional muy dulce con una doble nominación a los Grammy Latinos. «No me gusta que sea un indicador del éxito, pero es una gran recompensa, la manera más bonita de cerrar un círculo», asegura. La noticia se la dio su pareja, el modelo Noah Luis Brown, en Nueva York, y tardó unas horas en asimilarla: «¡Imagínate cómo estaba mi cabeza que me enteré y me fui directa a entrenar! Hasta que no salí del gym, no empecé a ser consciente». Para ella, sin embargo, lo que de verdad cuenta es haber creado un disco, Más cara, del que se siente plenamente orgullosa.
Si algo ha tenido que aprender la artista durante estos años es a convivir con el ruido. «A nosotras se nos juzga por absolutamente todo siempre», afirma, desde la apariencia física hasta la ropa o las decisiones profesionales. «La opinión negativa siempre va a estar rondando, así que he aprendido que la clave está en cómo me la tomo y la absorbo». También ha aprendido a no permitir que las expectativas ajenas pesen más que las propias: «Soy muy estricta conmigo misma, me exijo demasiado como para encima echarme la carga de los demás sobre los hombros». En ese proceso, la moda y el maquillaje se han convertido en otro de sus lenguajes creativos.
Ahora, tras meses de gira, su brújula apunta hacia casa. «Priorizo la tranquilidad. Estar en mi hogar e intentar ponerme al día con mi familia y amigos, porque es a los que más tiempo les robo y me preocupa perderme cosas con ellos». Aunque la pausa será breve: en la recta final de Más cara, ya piensa en volver al estudio: «Tengo ideas».

EXTRACTOS DE LA ENTREVISTA
- «La mía ha sido una carrera de fondo. Soy una artista peculiar, y el público necesita tiempo para entenderte».
- «Dar mi opinión sobre temas políticos y sociales no está reñido con ser sexy».
- «Yo no dejo ni voy a dejar de atreverme a probar cosas, y me gusta ver cómo luego calan. Si hay algo que no soy es follower de nada ni nadie».
- «Sigo mi camino, sin competir ni compararme, voy a lo mío».

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