Texto – Redacción. Fotografías – Santi Martínez Sancho.
Muchos de vosotros lo conocéis como uno de los grandes actores secundarios del cine contemporáneo. Lo encontramos en películas inmortales como Mystic River, Apolo 13 o Sleepers, pero también en películas de terror que, en alguna ocasión, alquilamos en el videoclub y que forman parte de nuestra cultura audiovisual, como la fantasmal El último escalón y la monstruosa Temblores. Incluso lo recordáis por aquel duelo de tractores que protagonizaba en la mítica Footloose, al ritmo de «Holding Out for a Hero», de Bonnie Tyler. Naturalmente, estamos hablando de Kevin Bacon, que ha sido una de las grandes sensaciones del sábado.

Sin embargo, el actor de Pensilvania no ha venido solo, sino acompañado de su mujer, la actriz y directora Kyra Sedgwick, y de su hijo, el músico Travis Bacon, que también participan en la película. Ayer sabado al mediodía, los tres han protagonizado un encuentro en el Hotel Meliá, donde han hablado de la divertidísima Family Movie, una comedia negra con vocación metacinematográfica en la que interpretan a una familia de cineastas que, mientras rueda una película slasher de bajo presupuesto, encuentra un cadáver en el plató y debe ocultarlo para poder seguir filmando.

«Nos lo hemos pasado en grande» —ha expresado Sedgwick— rodando una película que «muestra aspectos nuestros que son reales». «Ver a tus padres cubiertos de sangre es una experiencia que recomiendo muchísimo», ha añadido Travis. En cuanto a la historia, la familia ha confesado que el guionista Dan Beers se reunió individualmente con cada uno de ellos y que se quedaron sorprendidos al leer el guion, porque se vieron claramente reflejados en «unas dinámicas con las que mucha gente puede sentirse identificada».

Por su parte, Bacon —confeso admirador de Audition, de Takashi Miike— ha hablado de su admiración por tótems de la interpretación como Al Pacino, Dustin Hoffman o Jack Nicholson. También ha explicado que entiende la interpretación desde la inquietud por «explorar todos los aspectos de la condición humana» y que, antes, el cine de terror se consideraba un género vulgar que muchos actores evitaban, pero que ahora llega a los Oscar y genera éxitos de taquilla.

Finalmente, Bacon y Sedgwick han recogido el Gran Premio Honorífico en el escenario del auditorio del Meliá, donde han declarado que Family Movie «es una carta de amor al género». Asimismo, han defendido el trabajo de las personas frente a las máquinas en una época cada vez más impregnada por la inteligencia artificial.

Deja una respuesta