Texto – Crítica de cine de Luisa Scarlata. . Fotografías – Filmax.
Con la emoción de quien entra al terreno de juego sabiendo que todo está en contra, Pioneras: Solo querían jugar llega a la gran pantalla este viernes 12 de junio como un homenaje vibrante, necesario y profundamente humano a las mujeres que abrieron camino en el fútbol femenino español.

Ambientada en la España franquista de los años 70, la película dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz no solo recupera una historia prácticamente olvidada, sino que la convierte en un relato emocionante sobre valentía, pasión y resistencia.
Con un tono que mezcla drama social, humor costumbrista y espíritu deportivo, la cinta consigue algo difícil: emocionar sin caer en el discurso fácil. El guion, firmado por la propia directora junto a Zebina Guerra, pone el foco en aquellas jóvenes que únicamente querían jugar al fútbol en una sociedad que las señalaba, las ridiculizaba y las expulsaba de cualquier espacio considerado “masculino”.

Visualmente, la película respira autenticidad. La fotografía de María Codina recrea con calidez los barrios obreros, los campos de tierra y la atmósfera gris de una España todavía atrapada entre prejuicios y silencios. Hay una textura cercana, casi nostálgica, que conecta muy bien con el tono emocional del relato y que evita convertir la historia en una simple reconstrucción histórica.
Las interpretaciones jóvenes aportan frescura y verdad. Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo lideran un reparto coral lleno de energía, mientras que Daniel Ibáñez aporta carisma como el promotor deportivo que decide apostar por ellas contra toda lógica social. El resultado es una película coral donde cada personaje representa una pequeña batalla cotidiana.

Uno de los mayores aciertos de “Pioneras” es entender que la épica no siempre nace en los grandes estadios, sino en los pequeños gestos de rebeldía. Aquí no hay superheroínas perfectas; hay chicas jóvenes con miedo, ilusión y ganas de ocupar un espacio que les había sido negado. Precisamente ahí reside la fuerza emocional de la película.
La banda sonora también juega un papel importante, especialmente con “Marimacho”, el potente tema interpretado por Zahara, que transforma un insulto histórico en un himno de empoderamiento y libertad.

Pioneras: Solo querían jugar no es únicamente una película sobre fútbol. Es una historia sobre memoria, igualdad y conquista social. Una cinta luminosa, emocionante y necesaria que recuerda que muchas veces los cambios más importantes comienzan simplemente porque alguien se atreve a jugar el partido que nadie quería dejarle jugar.

Deja un comentario