Texto – Albert Roca. Fotografias-Albert Roca-Luisa Scarlata-Marina Castells-Sergio Lardiez. Entrevista realizada en el Hotel Me Barcelona.
El próximo viernes 19 de junio se estrena la película “Viva”, ópera prima de Aina Clotet, avalada por su gran acogida en el Festival de Cannes y Málaga. La actriz Zaïra Pérez, muy popular por su personaje de Núria Millán en las últimas temporadas de Vis a Vis, interpreta el personaje de Ariadna, que tiene mucha importancia en la trama de la protagonista, interpretada por Aina Clotet.

En tu Instagram sueles explicar pensamientos tuyos. ¿Sientes la necesidad de contar cosas?
Cuando me siento inspirada o algo se me mueve dentro me gusta plasmarlo en la escritura. También pinto, pero no lo comparto tanto.
Viajar es otra de tus pasiones
Si, de hecho, hace dos años regresé de México, donde estuve trabajando. Viví concretamente en Ciudad de México y fue muy bonita la experiencia.
¿Te hubieras quedado más tiempo?
Me encontré en un momento y una edad con la incertidumbre de empezar de nuevo aquí y no viajar tanto. Me encontraba bien en México, pero necesitaba volver, y gracias a ello salió el casting para Viva.
Antes de ello has hecho muchas cosas, como los papeles episódicos. ¿Cómo se vive esa experiencia?
Reconozco que me he puesto más nerviosa cuando he hecho participaciones más cortas o un episodio concreto. Eso es porque no conoces al equipo. En mi caso lo que pasó eran que eran mis primeras oportunidades en el audiovisual. Sentía una gran presión para que vieran que hacía un buen trabajo y de este modo abrir la posibilidad que me llamaran más veces.. Pienso que por ello los papeles episódicos son tan validos como los más grandes.

¿Cuándo descubres que eras actriz?
Mi relación con el mundo artístico viene de muy pequeña ya que había bailado desde los cinco años hasta poco más de los veinte. Me sentía muy bien en un escenario, y con 16 años me apunté a un curso de teatro en Girona. Tenía mis dudas ya que no había antecedentes familiares, y no veía claro que fuera un medio de vida. Estuve cuatro años estudiando en la Nancy Tuñon y luego me fui a Madrid, formándome con diferentes técnicas. Y a partir de allí arrancó todo.
¿Cuál es la clave para poder interpretar un personaje, que además puede estar muy alejado de ti?
Básicamente con mucha entrega. Sobre todo, en teatro, porque cada función es distinta. Y hay una parte de trabajo que es la corporalidad, como piensa, como se mueve, saber sus inquietudes y sus miedos. Y cuando todo eso encaja, coges confianza y el personaje es tuyo.
En audiovisual se te recuerda todavía por tu participación en Vis a vis. Tu personaje era muy ingenua al principio….
Estuve dos temporadas: la tercera y la cuarta. Mi personaje Núria Millán, era una funcionaria novata, un poco ingenua. Y en la cuarta temporada el personaje ya no tenia tanta ingenuidad.
¿En qué aspectos coincidías con tu personaje?
En algunos momentos puedo ser un poco autoritaria y drástica, ordenada metódica y a la vez vulnerable.
¿Ser vulnerable es una virtud?
Yo creo que sí, ya que eres más sensible y mostrarte demasiado fuerte no deja de ser una máscara para tapar o no tu propia vulnerablidad.
¿Cómo viviste el proceso de tu personaje en Viva?
Me dio mucho apuro, la verdad. Te dan una oportunidad y quieres estar a la altura. Aina Clotet confiaba mucho en mí y no quería fallarla.

¿Qué día tenías de Aina?
En el casting presté mucha atención a trabajos suyos como “Això no es Suecia”, para captar su tono de humor. Pienso que es una súper actriz y viéndola trabajar en directo es realmente alucinante. Es rápida, lista, y tiene muy claro lo que quiere. Me ha dejado muy impresionada, ya que ella ha dirigido la película, la ha protagonizado y el guion lo ha escrito con Valentina Viso.
¿Qué has aprendido de Aina?
Muchas cosas, como la constancia, la importancia del sacrificio y el trabajo. Las cosas no llegan solas, hay que trabajarlas.
En la película se habla de cómo se quiere vivir intensamente después superar una gran prueba de vida. ¿Qué piensas de ello?
Habría que ver como actuamos en una situación así. Yo, por suerte, no he estado cerca de la muerte de momento. Pero si lo estás, te debes cagar de miedo. Y a partir de allí hay algo interno que te dice que has de cambiar. Cuando vives una situación tan dramática, como un cáncer y estás cerca de la muerte, como en la película, nada vuelve a ser igual. Vives más intensamente las cosas. También pienso que ese nuevo impulso no tiene que ser por una enfermedad: por por un duelo, la ruptura con la pareja, y mil cosas más. Todo aquello te sacude por dentro. Parece que sea el final, pero no es así.
Y volvemos de nuevo a la vulnerabilidad de la que hablamos antes
Sí. Cuando estamos vulnerables podemos crecer.

¿Qué sensación tuviste cuando te viste en pantalla grande?
Era la primera vez que me pasaba. Fue muy particular verme, y la verdad es que me gustó. Lo que pasa es que no presté toda la atención a la película. Estaba demasiada condicionada por verla en un lugar distinto.
En la película se habla del miedo a la muerte, y que está muy presente en diferentes momentos
Te hablo de una experiencia personal. Tengo mi abuela de 91 años, y cuando hablamos me comenta la pena que siente. Y es que a lo largo de su vida ha ido perdiendo al hermano, el marido, y la gente de su entorno. Se siente muy sola, aunque sus hijos y sus nietos le den todo el apoyo. Pero está triste porque ha perdido la gente de su generación. Yo lo que hago es animarla mucho a salir y hablar con gente de su edad.
¿Es una película vitalista?
Es una comedia contemporánea, que habla de confrontar miedos y de la complejidad de las relaciones humanas. Además del miedo a la muerte se habla del deseo y las ganas de vivir.

¿Cuál es el personaje que te gustaría interpretar?
Un personaje muy catártico, y que viva experiencias que le pongan a prueba. Me gusta mucho profundizar en las emociones de la vida. Entonces, a nivel interpretativo también me gusta ir al hueso: explorar el interior.
Para finalizar. ¿Qué se encontrará el público cuando vea Viva, de Aina Clotet?
Que la disfrute un montón, que se deje llevar por todas las emociones, que se ría, que llore, que la disfrute. La hemos hecho con mucho cariño. Es el resultado de muchos años de trabajo de Aina y los frutos los está recogiendo. Aina ganó el premio a la mejor interpretación revelación en el Festival de Cannes y es un indicativo que, con esta película, van a pasar cosas muy buenas.

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