Texto – Albert Roca. Fotografías – Santi Martinez Sancho. Entrevista realizada en Cafe & Tapas Carretas 14.
Han pasado más de 20 años desde que se emitió el primer episodio de “Ana y los 7” en TVE. Bajo la premisa de un cuento de hadas, con un padre de familia numerosa, y una niñera entrañable, sucedían mil y una aventuras. Una de las niñas de esa familia fue Noelia Ortega, que interpretó a la divertida Amalia. Con los recuerdos todavía presentes, está muy feliz y con ganas de volver a la pequeña pantalla.

¿Cómo te sientes al haber formado parte de Ana y los 7?
Es increíble que a día de hoy nos siguen recordando con tantísimo cariño en todo el mundo. Así nos lo expresan por redes sociales o por cualquier vía.
Y ahora que se han producido tantos reencuentros. ¿Te gustaría que también sucediera con vuestra serie?
La gente nos pide que volvamos a reunirnos en un capítulo, en un reencuentro…. Ver que ha sido de nosotros ya de mayores. Además hemos llevado cada uno vidas muy diferentes.

¿Cómo te imaginas a tu personaje en la actualidad?
En la serie era así como muy pijita, se asemejaba un poquito a cómo puedo ser yo, que soy presumida, pero no tanto. Probablemente a día de hoy me la puedo imaginar perfectamente con su carrera y su buen trabajo y asentada. También, al haber vivido en ese ambiente, le gustaría tener familia numerosa.
¿Cómo llegaste al mundo de la interpretación?
Empecé en todo esto porque mi madre tenía una amiga que su hija hacía anuncios. Le dije a mi madre «yo también quiero hacerloos» Y probamos. Tuve mucha suerte, porque además el primer casting de mi vida fue para una película de Imanol Uribe y me cogieron. Y a partir de allí me fue bastante bien hasta el casting de Ana y los 7.

¿Cómo fue ese casting?
No recuerdo exactamente qué zona era de Madrid, pero sé que era un garaje muy grande y cuando ya fui había ya varios personajes, por ejemplo Aarón, que ya lo habían seleccionado. Creo que ese día hicieron la prueba a Ruth también, y no sé si los gemelos, creo que también los habían escogido. Fue el típico casting multitudinario. Pudieron pasar dos otros meses ya cuando me llamaron para la serie.
¿Cómo era tu personaje de Amalia?
Yo creo que vivía un poco en un cuento de hadas, De hecho, en la serie tiene varios novios. Era la típica que quería formar una familia y además muy soñadora.
¿Tú también eres muy soñadora?
Siempre he tenido en mi cabeza la idea de formar una familia. Parte de ella la he llevado a cabo, porque soy mamá de una niña y un niño. Pero bueno, también la edad te va haciendo ver en las circunstancias que la vida no es un cuento de hadas, que está muy bien quererlo.

¿Y fuiste feliz en la serie?
Fue la experiencia de mi vida. Cuando a mi hija, sobre todo la mayor, le digo que lo recuerdo como la experiencia más maravillosa de mi vida. Y es que teníamos una familia paralela a la nuestra.
De hecho, a día de hoy, no todos, pero, por ejemplo, las niñas, aunque no nos vemos a diario, tenemos un contacto permanente. Nos queremos mucho.
¿Te gustaba verte en la pantalla?
Me gustaba y no me gustaba. Yo es que soy como muy crítica conmigo misma. Entonces, claro, me gustaba verlo, pero no me gustaba verlo con gente. A mí me gustaba ver los capítulos yo sola, porque me daba un poco como de vergüenza verme, no sé, aunque no fuera una secuencia que hiciera nada extraordinario.

¿Pensabas que podías haber hecho mejor esas secuencias?
Sí, eso siempre. Veo cualquier cosa que en la que he trabajado y siempre digo ¡ay, qué hice! Pero luego a la vez también pienso, bueno, pues es que soy yo.
¿Anécdotas?
Te podría contar muchas. Para mí las mejores siempre han sido las tomas falsas porque nos lo pasábamos increíblemente bien. Éramos tantos que sino le entraba la risa a uno le entraba al otro.
También recuerdo los rodajes y los camerinos. Ten en cuenta que pasábamos muchas veces muchas horas entre una secuencia y grabábamos la siguiente. Entonces, claro, nosotros teníamos una profesora ahí que nos ayudaba con los estudios ya que faltábamos mucho a las clases. Y teníamos ahí una vida paralela. Nuestro padre en la serie, Roberto Alvarez traía millones de chucherías.
¿La popularidad cómo la llevabas?
La popularidad la llevaba regular, pero es verdad que cuando la serie estaba en plena emisión, éramos muy conocidos y no podíamos a ningún sitio sin que te reconocieran. Recuerdo cuando fuimos a un parque de atracciones. Te ponías en la cola y claro todo el mundo se daba la vuelta. Era un poco agobio, pero a la vez también era bonito, porque la gente nos decía que le encantaba la serie.

¿Cuál fue el secreto de que haya perdurado tanto tiempo en el recuerdo?
El secreto es porque todo era muy natural y no tan guionizado. Al emitirla a las 10 de la noche entrábamos dentro de las casas de la gente.
¿Y qué te decían?
Que esperaban a los lunes para verla, que se la grababan sus madres porque era tarde. Les hacíamos sentir parte de su familia.
¿Era el mejor final posible? ¿Te gustó?
Mi opinión es que no era el final. Mi opinión es que no debía haber sido el final. La serie todavía tenía mucha miga y esencia y podía haber continuado. Pero bueno, hubo algunas circunstancias que provocaron ese final. La gente nos dice que cuando terminó, la serie todavía seguía en un boom y seguíamos haciendo unas audiencias muy altas.
¿Actualmente que estás haciendo?
Como te comentaba, soy mamá, tengo dos niños y llevo trabajando mucho tiempo en el comercio. Y ya desde hace un tiempo tengo muchas ganas de conectarme de nuevo con la interpretación.

¿Tienes ganas de volver a rodar?
Aquí estoy esperando propuestas. Mientras tanto participo en diferentes campañas como la más reciente, para trajes de novia y como imagen de una marca de ropa.
¿Qué tipo de proyectos te gustaría hacer?
Estoy abierta a todo, porque al final son experiencias.
¿Y que tipo de personajes interpretarías?
Todo lo que venga será bienvenido, pero quizás de malvada. Seria fascinante.
¿Mantienes contacto con el equipo de la serie?
Sí, cuando nos hemos juntado todos y diariamente con las redes sociales o por teléfono. No hemos perdido relación. La última vez que estuvimos todos fue recientemente en el restaurante de Aarón.

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