Texto – Luisa Scarlata. Fotografías – Luisa Scarlata.
La compañía de Rocío Pozo estrena en Barcelona un espectáculo de teatro danza que convierte la palabra, el baile y la música en un homenaje a uno de los grandes nombres de la literatura española.

Hay autores cuya obra continúa encontrando nuevas formas de habitar el escenario. Esa es la premisa sobre la que se construye LUNA, la nueva producción de la Cía. Flamenca Rocío Pozo, que este miércoles ha debutado en el Teatre Apolo con una propuesta de teatro danza flamenca inspirada en el imaginario de Federico García Lorca. Durante setenta minutos, el montaje invita al espectador a recorrer algunos de los símbolos más reconocibles del poeta granadino a través del movimiento, la música en directo y la palabra.

Lejos de plantear una biografía escénica, LUNA se adentra en el universo lorquiano desde uno de sus elementos más recurrentes: la luna. Presente en buena parte de su obra como símbolo del deseo, del destino y de la muerte, el satélite se convierte aquí en el eje dramático de una propuesta que encuentra en el flamenco el lenguaje idóneo para expresar la intensidad emocional que atraviesa los versos de Lorca.
La dirección de Rocío Pozo apuesta por una narración visual donde la danza no ilustra los poemas, sino que dialoga con ellos. El cuerpo adquiere el protagonismo de la escena mientras el cante, la guitarra, el piano y la interpretación actoral construyen una atmósfera de gran carga simbólica. Cada elemento escénico suma sin imponerse, permitiendo que el ritmo del espectáculo avance con naturalidad y mantenga viva la tensión dramática de principio a fin.

Uno de los mayores aciertos del montaje reside en su capacidad para trasladar al escenario la esencia de la escritura lorquiana sin recurrir a la literalidad. El célebre Romance de la luna, luna y otros ecos de la obra del poeta aparecen integrados en una dramaturgia que prioriza la emoción y la sugerencia, invitando al público a completar el significado desde su propia mirada.
Visualmente, LUNA encuentra un sólido equilibrio entre la sobriedad y la expresividad. La iluminación, el vestuario y una escenografía contenida contribuyen a crear un espacio escénico donde el flamenco despliega toda su fuerza narrativa. No se trata únicamente de una exhibición de virtuosismo técnico, sino de una propuesta que entiende el baile como una forma de contar historias y de acercarse a la dimensión más humana del universo lorquiano.

El estreno en el Teatre Apolo supone también el regreso simbólico de Lorca a uno de los escenarios de una ciudad con la que mantuvo un estrecho vínculo artístico y personal. LUNA recupera esa conexión desde una sensibilidad contemporánea, demostrando que la obra del poeta continúa inspirando nuevas lecturas y nuevos lenguajes escénicos.
Con esta producción, la Cía. Flamenca Rocío Pozo firma un homenaje sincero a Federico García Lorca, donde la tradición flamenca y el teatro se unen para celebrar un legado que sigue emocionando casi un siglo después. Un espectáculo que confirma la capacidad del arte para mantener viva la poesía más allá de las palabras.

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