Texto – Luisa Scarlata. Fotografías – Promo Sapiens.
La artista presenta un trabajo de cuatro canciones donde la música clásica se convierte en el punto de partida para reflexionar sobre la identidad, las relaciones humanas y el proceso de reconciliarse con el pasado.

La piel conserva aquello que el tiempo no siempre consigue borrar. Es el lugar donde permanecen los recuerdos, las inseguridades y las emociones que acompañan el crecimiento personal. Desde esa idea nace PIEL, el nuevo EP de Laia Alcolea, un proyecto profundamente autobiográfico que convierte la música en un espacio de observación, memoria y reconstrucción.
Compuesto por cuatro canciones que funcionan como capítulos independientes de un mismo relato, el trabajo aborda las huellas que dejan determinadas experiencias vividas durante la infancia y la adolescencia. La ansiedad social, el miedo al rechazo, la necesidad de sentirse aceptada o el desconcierto que provocan las amistades que desaparecen sin ofrecer respuestas forman parte del paisaje emocional que atraviesa todo el disco.
Lejos de construir un relato cronológico, Laia Alcolea propone un recorrido donde cada canción observa una parte distinta de ese proceso. Juntas conforman una reflexión sobre cómo las relaciones personales moldean la identidad y sobre la manera en que la memoria continúa dialogando con el presente incluso cuando los años han pasado.

La música clásica ocupa un lugar esencial dentro de esta propuesta. Formada como pianista en el conservatorio, la artista recupera el repertorio que marcó sus primeros años de formación para convertirlo en materia creativa. No se trata de reinterpretar obras conocidas, sino de establecer un diálogo con ellas desde la composición contemporánea, dejando que autores y piezas que la acompañaron durante su aprendizaje actúen como detonantes de nuevas historias.
Ese vínculo entre la tradición clásica y la canción de autora da forma a un lenguaje sonoro propio, en el que la delicadeza del piano convive con una escritura cercana y emocional. Las referencias musicales aparecen integradas de manera natural en un discurso donde la memoria personal y la creación artística avanzan de la mano.

Pero PIEL no es únicamente un ejercicio de introspección. También documenta un proceso de transformación. Volver al piano desde una perspectiva creativa permitió a Laia Alcolea comprender mejor algunas de las inseguridades que habían condicionado su forma de relacionarse con los demás y resignificar experiencias que durante mucho tiempo permanecieron abiertas.
Paradójicamente, un proyecto que nace de la dificultad para encontrar espacios seguros terminó construyéndose rodeado de ellos. La participación de amigas del conservatorio, compañeras de profesión, amistades y familiares convirtió la grabación del EP en una experiencia compartida, donde el apoyo mutuo y los vínculos afectivos pasaron a formar parte del propio proceso creativo.
Con PIEL, Laia Alcolea firma una obra que rehúye las fórmulas del pop más convencional para situarse en un territorio donde conviven la canción de autora, la herencia clásica y una marcada sensibilidad contemporánea. Un trabajo que invita a mirar hacia dentro y que entiende la música como un lugar desde el que reconocer las propias heridas sin dejar de celebrar la posibilidad de sanar.
Escucha ya ‘Piel’ en YouYube.

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