Texto – Albert Roca. Fotografias-Albert Roca-PhotoJV. Entrevista realizada en el Hotel Me Barcelona.
Irina Bravo se ha convertido en uno de los rostros más fascinantes del audiovisual español con producciones con aura de magia, misterio incluso en terror. La participación en la película “La sospecha de Sofía” de Imanol Uribe fue un antes y un después, de muchos proyectos y personajes que espera con mucha ilusión.

Se ha dicho que interpretas personajes caprichosos, excéntricos. ¿Te sientes afortunada por eso de haber interpretado a personajes muy distintos?
Me siento afortunada de haber interpretado personajes que añadieran otros colores y sabores. Siento que he tenido la suerte de llenar personajes que daban otras perspectivas de la feminidad. Me hace ilusión que no haya tenido que luchar contra ningún estereotipo o que siempre me den el mismo papel. A mí no me pasa y eso lo agradezco mucho.
¿Un momento determinante en tu carrera fue la película “La sospecha de Sofía”, de Imanol Uribe?
Me hizo mucha ilusión. Había hecho alguna cosita en cine o en televisión que estaba inspirado en novelas, pero no había tenido un personaje con tanto peso.

La película está basada en una novela. ¿Había cambios?
Era totalmente distinta y de hecho incluso el director nos dijo que no teníamos obligación de leerla. Y no porque no fuera buena sino porque la adaptación cinematográfica no podía comprimir toda la gran trama de una novela tan larga y con tanta profundidad. Yo pensaba que podía haberse hecho una serie, con tantos personajes, tantas tramas como el espionaje.
Con Tony Corvillo estuviste en el cortometraje “Abre las piernas”, con las artes marciales como trasfondo. ¿Qué recuerdos te llevas?
No conectaba con el mundo de las artes marciales en concreto, pero me pareció fascinante de ver y observar.

¿No te atrae la acción?
No es que no me atraiga, ya que me lo he pasado muy bien con las escenas de acción, sino que valoro más el trasfondo que hay detrás del personaje. Me gusta que cada proyecto me abra una puerta a un mundo distinto. Y si es acción, vamos a ello. Lo que a mí me mueve y me motiva es hacer proyectos que cuenten historias que me interesan.
Un proyecto pendiente de estrenar es The rule of three. ¿Qué nos puedes decir de ella?
Es un slasher en toda regla. Las protagonistas son adolescentes, y soy una de ellas. He hecho un trabajo muy poco convencional donde se ha mezclado el trabajo físico con movimientos circenses. Mi personaje es totalmente distinto de los que he hecho hasta el momento.
¿Es divertido rodar terror?
El terror ofrece la posibilidad de salir de la cotidianeidad. Se disfruta mucho rodándolo.

Tuviste mucha popularidad con la serie Los Protegidos A.D.N. ¿Qué recuerdos tienes?
Me impresionó el fandom tan grande que tenía y sobre todo por el hecho de que yo no formo parte del elenco original. Entiendo que haya esa conexión con los personajes originales, pero que de repente los fans de Los protegidos me acogieran con ese cariño también me hizo muchísima ilusión. Era algo que no había vivido.
En la serie tu personaje tiene la capacidad de controlar la vida vegetal. ¿Cómo se trabajaba todo esto?
Cada poder tenía lo suyo. De lo que se trataba era de tirarse a la piscina y sin miedo al ridículo. Evidentemente estás haciendo cosas que, desde fuera, sin los efectos especiales, se ven totalmente ridículas, pero con el trabajo que hay detrás es muy espectacular. De lo que se trataba era de entregarse totalmente a lo que estaba en el guion. Había que darlo todo.
¿Cuál es el poder que te gustaría tener en la vida real?
Parecerá una respuesta muy simple, pero mi sueño es volar.

Un poco más atrás fue tu participación en Paraíso. Otra serie con contenido fantástico.
Por si alguien no la ha visto solo puedo contar que era una trama de unas chicas desaparecidas. Era una serie de fantasmas, los protagonistas morían y mi personaje moría también, y a partir de aquí sucedían cosas. Vivir el proceso con el personaje interpretativamente era súper interesante porque era muy complejo. Viví ese proyecto con muchísima ilusión porque fue mi primer proyecto profesional con cara y ojos, con un personaje con nombre y apellido y una trama interesante. Fue rodar a lo grande con un director excepcional como es Fernando González Molina.
En varias producciones en las que has participado hay fantasía. ¿Crees que hay algo que se escapa de la realidad?
Creo que hay mucho más de lo que pueda haber o entender racionalmente. No sé exactamente el qué ni cómo, pero creo en las energías o en otras maneras de ver la realidad.
¿Cómo trabajas los personajes?
Nunca hago lo mismo, no tengo un método con los pasos de “1, 2, 3…”. Cada personaje y cada momento en el que yo me encuentro en mi vida hace que los trabaje de manera distinta. Pero definitivamente lo que más disfruto es ir más allá de lo que veo en el texto. Para mí el trabajo es proponer más allá de lo que se lee, porque si no nos quedaríamos leyendo un libro y ya está. Pero vamos al teatro por algo, vemos una película por algo, porque queremos vivir otro tipo de experiencia con varias capas. Y creo que mi trabajo tiene que ver con eso y con levantar al texto, servir al material que me han dado, y eso implica que tengo que darle otra vuelta. Si fuera solo decir frases, probablemente me dedicaría a otra cosa.

¿Qué personaje rodarías con los ojos cerrados?
Me gustaría interpretar personajes como los de Titán y Crudo de la película de Julie Ducurnau. Me encantaría haber hecho algún personaje así, pero siento que me queda todo por hacer.
¿Alguna vez te gustaría explicar algo tuyo?
Me gustaría mucho en algún momento poder llegar a encontrar mi voz en el mundo del cine o del teatro. Me encantaría algún día poder escribir y llevar a cabo ideas y proyectos que salieran de una necesidad mía de contarlas.

¿Dónde te podremos ver próximamente?
Pendiente de estrenar En el círculo del asesino, en Netflix, y a finales de este año o a principios del 2027, estrenaré la película de terror americana “The rule of three”, rodada en España.

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