Jorge Lucas: “Yo soy un obrero de esta profesión de actor”

Texto – Albert Roca. Fotografías – Daniel Velasco C. Entrevista realizada en Singular. Calle Carretas 14.

Si decimos: actor muy popular que haya salido en Yo soy Bea y que su boda en la serie tuvo una gran repercusión. Antes de decir Pasapalabra, seguramente nos vendrá a la cabeza el actor Jorge Lucas, que adquirió una gran popularidad en la serie. Como payaso que se siente es un invitado habitual de Pasapalabra. Su gran sentido del humor y su sonrisa fue la mejor medicina para superar el cáncer. Un placer haberlo conversado con él.

© Daniel Velasco C. @danimedinafotografia

Hoy en día, las series de época protagonizan la sobremesa, pero hace unos años, series de comedia como Yo soy Bea, tenían un enorme éxito. ¿Qué recuerdas de ella?

Es curioso, porque yo entré para hacer tres capítulos nada más. Yo terminé mi trabajo, y a las dos semanas me llamaron diciendo que había funcionado el personaje y acabé haciendo 374 episodios más. Estuve casi tres años y medio en la serie y fue un boom muy loco, hasta el punto de no poder andar por la calle. Fue increíble.

¿Cómo era su personaje?

Se llamaba Daniel Echegaray y era un banquero. La familia era muy clásica y tradicional y él descubre que es homosexual, pero lo hace cuando el personaje de Cayetana, con la que se iba a casar, interpretado por Mónica Estarreado le daba calabazas cuando le pedía la mano. Después de asimilar el golpe se casa con Richard, el estilista de la revista.

El episodio en el que mi personaje se casaba con Richard lo emitieron en Prime Time y fue una verdadera locura, con avalanchas de gente que no nos dejaban caminar por la calle. Me llegué a asustar.

© Daniel Velasco C. @danimedinafotografia

¿Tuvo repercusión tu personaje?

Mucha. Yo recibí muchísimas cartas en plató de gente que con mi personaje les había ayudado a visibilizarse: banqueros, gente de oficina, de tráfico… Hay que pensar que venimos de otra generación en el que la homosexualidad no estaba bien vista. Afortunadamente hoy puedes salir a la calle y ver a chicos o chicas con la pareja cogidos de la mano y no pasa absolutamente nada. Entonces era mucho más complicado. Y en aquel entonces, interpretar a este personaje a mucha gente le abrió la mente y es de las cosas buenas que tiene esta profesión.

¿Te encontrabas cómodo en una comedia?

Mi personaje precisamente no era cómico. Pero si que es cierto que los rodajes eran maravillosos, había muy buen ambiente.

¿Y habrá reencuentro, como ha sucedido en otras series?

Ojalá y estaría encantado. Fíjate que ahora se cumplirán 20 años de la emisión de la serie.

© Daniel Velasco C. @danimedinafotografia

¿Qué sucede con Pasapalabra en el que has ido más de 20 veces?

La primera vez que me llamaron fue cuando hacía Yo soy Bea y a partir de entonces me llaman con frecuencia para venir. Lo que pasa es que cuando haces televisión buscas entretenimiento y yo me comporto tal y como soy, y doy juego. Y es que nací payaso y en Pasapalabra me he tirado por el suelo, me he caído… Y eso divierte mucho a la gente. Y tengo tanta confianza que incluso me presenté calvo cuando tenía el tratamiento del cáncer.

Ese momento tuvo mucho impacto…

Lo que sucedió es que yo estaba muy malito. Me llamaron de Pasapalabra y dije “no puedo grabar ahora, a lo mejor más adelante porque no me encuentro bien”. Y me presenté calvo y di la noticia de cómo estaba llevando el tratamiento de manera positiva, y dando un mensaje a todo el mundo, especialmente a mi familia de que tenía confianza en que saldría adelante. Y afortunadamente fue así, salí adelante. Y ya me había planteado que si me moría en esos dos meses quería disfrutar de la vida al máximo.

© Daniel Velasco C. @danimedinafotografia

Superviviente de la vida, superviviente de tu profesión

Yo soy un obrero de esta profesión:  hago mil cosas, y cuando no hay trabajo me lo invento, estoy siempre mirando qué proyectos se hacen. Además, aunque ahora tenga un gran representante, sigo estudiando con 54 años y ahora mismo vengo de una clase de danza. También voy a clases de interpretación con una maestra maravillosa que se llama Raquel Pérez y además dirijo videobooks.

¿Cómo los diriges?

Escribiendo y eligiendo una escena concreta. Se trata de hacer escenas de un minuto y medio. Y es un hecho importante para el actor tener un buen videobook: es serrucho del carpintero, la herramienta del actor.

¿Te gusta el género del terror?

Rodar terror es muy divertido. He hecho dos películas, Licántropo y El asesino de la luna llena y he rodado recientemente una tercera. Concretamente, en Licántropo rodé con todo un mito del terror en el mundo el cine, Paul Naschy, y donde también estuvo la recordada actriz Ámparo Muñoz.  Fue un rodaje curioso, que pasa con la inconsciencia de ser joven. La película la rodamos en inglés y yo no sabía hablarlo y lo que hice fue lo mismo de Sara Montiel. Me dieron dos guiones, uno en español y otro en inglés. Un amigo pronunciaba correctamente la frase y yo lo reproducía. Entre una cosa y otra todo salió adelante.

Acabo de rodar El Orfanato, la posesión, de Guillermo Barreiro y está triunfando en muchísimos festivales de Rusia, y Centroeuropa.

© Daniel Velasco C. @danimedinafotografia

¿La cosa más curiosa que te haya pasado en un rodaje?

En la Feria de la Alimentación en Madrid, en el stand de Campofrío, presentaban un producto que se llamaba Pollo Frío. íbamos vestidos de los muñecos de cada producto, con la mala suerte que el que fabricó las cabezas de los muñecos lo había hecho la noche anterior, con lo cual las cabezas de los muñecos estaban pegadas con una cola reciente. Nos pusimos las cabezas, empezamos a esnifar cola hasta el punto de desmayarnos. Fue muy divertido.

Triunfaste nada más ni nada menos con la obra “Ay, Carmela!”

¿Tú sabes lo que es estar aquí en Madrid y que de repente te llamen y te digan que quieren verte para  Ay, Carmela? Y entonces les pregunté que dónde tenía que hacer el casting. Me dijeron que no lo había, que era una propuesta directa. Me marché a Londres al Cervantes Theater y encontré gente maravillosa, aprendí muchísimo y de hecho hice cuatro montajes más. Estuve cuatro años yendo y viniendo a Londres.

¿Un personaje pendiente?

Por edad ya no llego, pero mi sueño seria hacer un Juan Tenorio, ya que era mi libro de cabecera cuando hice la mili.

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