Texto – Albert Roca. Fotografías – James De Pietro-Archivo-Disney`+.Entrevista realizada en Singular. Calle Carretas 14.
Con su juventud, que es divino tesoro, María Caballero se ha consolidado como una de las actrices españolas con proyección a nivel internacional. Formó parte del elenco de “The First Omen”, su personaje de “Olvido” es muy recordado valga la redundancia, y la pudimos ver recientemente en la serie de época “Manual para señoritas”. Con un mundo por delante, María quiere enfrentarse a nuevos personajes y si son difíciles por ser retos, mejor todavía.

¿Desde cuándo te sientes actriz?
Desde muy pequeña. Recuerdo que en casa organizaba obras de teatro dramáticas en algunos casos y bailaba. A mi familia le encantaba y me apoyaban en este mundo imaginario que yo tenía. En mi mundo interior había mucha fantasía.
Los niños siempre tienen miedo a alguna cosa, y por eso los padres dejan la puerta abierta. ¿Eso te sucedía?
De miedosa nada, y es curioso que a medida que vas creciendo van llegando los miedos. En la profesión de actor el miedo va muy asociado por aquello de la inestabilidad, pero en este aspecto soy muy atrevida y segura de mi misma. Me gusta que pasen cosas y vivir experiencias nuevas.
Volviendo a tu vocación de actriz, de pequeña querías serlo. ¿Pero cuando ya vas creciendo como se va consolidando esa pasión?
Sinceramente, con la mirada hacia atrás pienso “¿cómo pude pensar que hubiera llegado hasta aquí?”. Había una ignorancia de lo que sucedería, pero no me arrepiento en absoluto. Estoy muy orgullosa del camino que he recorrido.

¿Manual para señoritas, te hizo rescatar esa niña que tienes dentro, por aquello de los vestidos de época?
Me hizo mucha ilusión porque es un mundo que ya no podemos vivir nosotros. Me gusta siempre la historia, explorar otras épocas, y, en esta serie, los protocolos, los carruajes y los vestidos. Me encanta poder ver un mundo que ya no existe.
Manual para señoritas, y otras series de época en diferentes cadenas y plataformas tienen mucho éxito. ¿A qué es debido?
Estamos tan descentrados en este mundo tan aburrido que las series de época nos rescatan hacia otro mundo que no tenemos ahora. Yo creo que de alguna manera como se han perdido tantos valores, ir al pasado y a sociedades tan encorsetadas es algo distinto de ver.
Sobre el tema de las costumbres. ¿Se han perdido los modales y la educación?
Es posible. Te puedo contar como anécdota, que el otro día estuve en un rodaje y le dije a un miembro del equipo: “Buenos días, ¿qué tal?». Se le pusieron los ojos en lágrimas y me dijo: «Eres la única persona en toda la noche que me ha dicho hola, ¿cómo estás?». ¿En qué momento se nos ha olvidado como es una educación mínima? Quizá este sentido común se está perdiendo.

¿Qué supuso para ti la película Olvido, donde recibiste muchos reconocimientos?
Es evidente que un personaje protagonista y una película dirigida por Inés París me han colocado en un muy buen lugar. Un personaje como este me ha ayudado a tener más seguridad y confianza para encarar diferentes personajes.
¿Fue un momento especial rodar “The First Omen”?
Yo no tenía ninguna expectativa. Estaba más pendiente de no liarla y de encontrar mi sitio, hacer bien lo mío y nada más. En ese rodaje me trataron mejor que nadie en toda mi carrera. Siento que me han valorado y respetado muchísimo. Y me he sentido muy querida y muy apoyada por el equipo. Además, se trata de un proyecto muy concreto con diferentes localizaciones, como Roma.
Lo que también recuerdo es la cercanía con la directora, con la que tuve mucha afinidad hasta el punto que nos hicimos amigas.
La película habla de poderes y cosas sobrenaturales. ¿Crees en ellas?

Hay poderes o fuerzas operando, más allá de nuestra pequeña cotidianidad material. Por ello te podría decir que tengo mi propia forma de espiritualidad. Creo que hay que poner escalafones sobre el tema del dolor. Creo que este es un género de terror que, por primera vez, empieza a trabajar desde la cabeza del ser humano. El subconsciente está sobre los monstruos de uno de una manera que creo que antes no se había logrado conseguir.
¿Tienes miedo de algo?
Más que de morirme, tengo mucho miedo de que se muera la gente que quiero. Lo paso muy mal cuando muere alguien en mi familia o algún amigo. Me siento muy arraigada a mi entorno. Lo intento evitar porque soy muy independiente, pero los necesito. Me encanta saber que están y los quiero mucho.
Has participado en diferentes proyectos internacionales. ¿Te encuentras a gusto en ellos?
Me gusta y me interesa mucho lo transcultural, y por ello he participado en diferentes proyectos con actores y actrices de diferentes países. Al fin y al cabo, el arte es un lenguaje universal y me gusta conocer gente nueva y enriquecerme con ella.

Tienes pendiente de estrenar “Mantis” de Didac Jimeno.
Yo nunca había rodado en analógico. Me ha encantado y creo que Didac, que ha rodado su ópera prima, crea su propio mundo y tiene una gran sensibilidad. Mi personaje es mudo y tuve que aprender el lenguaje de los signos. Fue un reto muy bonito ya que no tenía ni idea de cómo se relaciona una persona sin el lenguaje verbal.
¿Te motivan los retos que te ofrecen los personajes?
Como actriz me siento una privilegiada, por la posibilidad de relacionarme con el mundo desde otros lugares. A mí eso me parece una maravilla, porque yo estoy harta de mí misma. Como actriz me ayuda a verme de otra manera y entender el mundo desde otro lugar.
¿Un personaje que te gustaría hacer?
Tengo muchas ganas de hacer una persona con discapacidad física. Me encantaría interpretar el personaje de una mujer ciega. No me importa si es dentro de un año o en 30. Todo aquello relacionado con el mundo sensorial me interesa mucho. Pero además de todo esto, como actriz me quedan muchas cosas por hacer, y tengo ganas de combinar géneros.

¿Algún género en particular?
Por ejemplo, una comedia romántica. De repente parece que no me pega, y es que no me han dado hasta el momento ni un beso en pantalla.
Y continuando la preferencia de géneros, el terror me gusta mucho. En estos momentos también me apetece volver al teatro, ya que hace 4 años que no he hecho ninguna obra. Me encantaría retomarlo.
Para finalizar. Hay un casting a ciegas con un director o productor que no te conoce de nada. ¿Qué le dirías?
Hola, soy María, soy una persona que lo da todo, estoy muy motivada y me tienes que llamar porque voy a ir hasta el final con lo que me propongas. Además, me gusta conectar e implicarme con el equipo, para que se genere un buen ambiente.

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