Texto – Redacción. Fotografías – The Borderline Music,
Cincuenta años de carretera y literatura avalan la figura de un Elliott Murphy que atraviesa uno de los momentos más dulces de su eterna relación con el público. Tras una estela de «entradas agotadas» en plazas como Madrid, Bilbao, San Sebastián o Zaragoza, el bardo neoyorquino encara el epílogo de su paso por la península con un protagonismo absoluto del territorio catalán. El periplo arranca este 24 de abril en el Cafè del Teatre de Lleida (22:00h), para después encarar el broche de oro definitivo en mayo con dos citas imprescindibles: el 29 de mayo en la sala Apolo 2 de Barcelona (20:00h) y el cierre de gira el 30 de mayo en La Mirona de Salt, en Girona (22:00h), donde además contará con la presencia especial del bajista Aurélien Barbolosi. Entre estas fechas, Murphy hará una parada el 25 de abril en el Loco Club de Valencia, completando así el cuadro de las últimas oportunidades para ver al artista en directo.

Escoltado por el infalible Olivier Durand, Melissa Cox y Alan Fatras, Murphy convierte cada escenario en un refugio de honestidad eléctrica, demostrando que su cancionero sigue latiendo con la misma urgencia que en 1973. Hay algo de justicia poética en ver cómo, tras cinco décadas de asfalto, la figura de este artista afincado en París sigue proyectando una sombra tan alargada sobre el mapa del rock de autor. Este fenómeno de éxito arrollador, que ya ha dejado huella en recintos de la solera de El Siglo en Sant Cugat o el Zentral, no es fruto de la nostalgia, sino de la vigencia de un músico que ha sabido esquivar el cinismo de la industria para refugiarse en la honestidad de las distancias cortas. La trayectoria de Murphy es el relato de un superviviente que debutó con el ya mítico Aquashow, una obra que le situó en el olimpo de los compositores más lúcidos y cultos de su generación, siendo admirado por contemporáneos como Lou Reed, Tom Petty o Elvis Costello.

Murphy no se limita a repasar el pasado, sino que defiende un presente que, tras más de treinta y cinco álbumes, sigue palpitando con la urgencia de quien tiene todavía mucho que contar. Sobre las tablas, la experiencia se eleva gracias a una banda que es ya una extensión de su propia piel: la presencia de Olivier Durand no es solo la de un guitarrista excepcional, sino la del escudero necesario que eleva cada composición hacia el paroxismo, flanqueado por la sensibilidad de Melissa Cox al violín y la pegada precisa de Alan Fatras en la percusión. Juntos logran ese equilibrio perfecto entre la caricia acústica y la dentellada eléctrica, transformando las salas en un confesionario eléctrico donde cada nota de su armónica parece rescatar un pedazo de la historia del rock and roll más genuino. Las citas de Lleida, Barcelona y Girona representan la última oportunidad para presenciar la liturgia de un hombre que, cincuenta años después de sus primeros pasos, sigue demostrando que la autenticidad es la única moneda que no se devalúa en el negocio del espectáculo.

Agenda de conciertos · Elliott Murphy
Lleida · Elliott Murphy & Band – 24 de abril · Cafè del Teatre · 22:00 horas | Entradas Aquí
Valencia · Elliott Murphy & Band – 25 de abril · Loco Club · 21:15 horas | Entradas Aquí
Barcelona · Elliott Murphy & Band – 29 de mayo · Apolo 2 · 20:00 horas | Entradas Aquí
Salt (Girona) · Elliott Murphy & Band – 30 de mayo · La Mirona · 22:00 horas | Entradas Aquí

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