Texto – Hearst. Fotografías- Javier Biosca.
Con esa tranquilidad que te da el saber cuál es tu lugar en el mundo, Ana Belén protagoniza una sincera entrevista en Harper’s Bazaar para hablar de su carrera, de su matrimonio, de su familia, de política y de cualquier asunto que se le pone por delante.

La artista más poliédrica de nuestro país confiesa que no piensa en la jubilación, solo en el hoy sin pararse a pensar en qué edad tiene: «Yo vivo y, cuando pienso en mí, no pienso en una mujer con esta edad. Como creo que ninguno pensamos en la edad que tenemos y de repente dices, «Hostia, pues es verdad, qué edad tengo». Pero estamos. Estamos y estamos con salud, que para eso ya te preocupas mucho porque esta es una profesión que te exige mucho porque, si no quieres, no te jubilas nunca. Siempre va a haber personajes que vas a poder hacer. Si tienes la suerte de llegar a una edad como María Dolores Pradera, por ejemplo, con esa voz que tuvo hasta el final, pues oye, qué suerte. Yo no pienso en el futuro. Sinceramente, a mí me importa esto, el presente».
El próximo 27 de febrero, Ana Belén volverá a la gran pantalla de la mano de la directora Marina Seresesky con ‘Islas’. Su personaje, una diva venida a menos que nada tiene que ver con ella, muestra el lado oculto del éxito, ese en el que el teléfono deja de sonar, nadie parece recordar tu nombre y los aplausos se tornan en silencio. Como la protagonista de la película, ella también fue una niña prodigio, y sobre este tema admite: «Esa niña prodigio murió. Quiero decir, la suerte para mí fue la no suerte que tuve en aquel momento. Yo tenía un contrato con la productora de Zampo y yo (1965) para hacer tres películas más. Si esta primera hubiese ido muy bien, hubiese tenido que hacer esas tres películas del mismo tipo: películas ñoñas, infantiles y sin ningún tipo de interés. Entonces, para mí fue una suerte el no haber tenido suerte en esa película. Después, mi adolescencia la pasé lejos del cine, haciendo teatro y aprendiendo. ¿Qué ocurrió? Que cuando volví al cine con ‘Españolas en París’ (1971) yo ya era una persona adulta, ya tenía 19 años”.

EXTRACTOS DE LA ENTREVISTA.
- «Mi familia era la que me anclaba a la tierra, de eso eres consciente cuando te haces mayor. Mis padres, sin saber nada de esta profesión, confiaron en mí. En su ignorancia tuvieron la inteligencia de confiar en mí y eso se lo agradezco mucho. Yo siempre he sido muy de familia, me gustaba mucho estar con ellos».
- «Cuanto antes te des cuenta de que no siempre gustas, de que no todo lo que haces está bien, que te equivocas, que hay muchas veces que te hace ilusión hacer un determinado trabajo, pero te dicen que no eres la actriz adecuada, mejor. A todo eso hay que acostumbrarse. El “no” hay que incluirlo en esta profesión y eso no te lo enseña nadie».
- «Hollywood nunca lo he considerado. Yo quiero trabajar aquí y trabajar bien y dar lo mejor de mí y hacer a lo mejor una película que es pequeñita pero que sea lo mejor que yo pueda hacer en ese momento».
- Sobre lo que más admira de Victor Manuel tras más de 50 años juntos: «Lo primero, que tiene un sentido del humor fantástico. Es muy calmado, relativiza mucho todo, cosa que a mí me falta porque yo enseguida estoy de hacer una tragedia. Es muy buen hombre. Es buena persona, muy buena persona. Siempre ha ayudado a la gente. Cada vez que alguien le ha llamado, le ha preguntado, le ha pedido consejo, le ha pedido cualquier cosa, siempre ha estado ahí. Es algo que digo, «Jolín, qué bondad, qué solidaridad, qué entrega a los demás”. Y luego, es un tío con el que me río. Somos muy cómplices, compartimos mucho, tenemos gustos muy parecidos y, aunque tenemos caracteres muy diferentes, somos muy disfrutones».
- «Cuando te levantas y oyes las noticias o lees el periódico, te aterra todo lo que está pasando en el mundo, en Europa, en España, en Madrid y en mi barrio. Así, de lo grande a lo pequeño. Pero cuando estamos en esa vorágine de horror por lo que está pasando en el mundo, me parece que debemos pararnos y pensar, ¿qué es lo bueno que tenemos? Y hay muchas cosas buenas. Hay que pararse a pensar en lo inmediato, en tu mundo más inmediato, ¿no? A pesar de todo, seguimos avanzando y haciendo que menos gente lo pase mal. Y hay que quedarse con eso».

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