Texto – Redacción. Fotografías – GH Press.
En la “revolucionaria” esquina de la calle Libertad con la calle Fraternidad, ha reabierto sus puertas Casa Pagès, tras unas semanas de reformas, celebrando 70 años de historia en el corazón de Gràcia y reafirmando su identidad como uno de los grandes referentes de la cocina tradicional catalana en la ciudad.

Tras 42 años en manos de dos generaciones de la familia Barros que lo convirtieron en restaurante, Alberto y Elena, los actuales responsables del local miran al futuro sin renunciar a aquello que lo ha convertido en un local imprescindible: una propuesta culinaria basada en el recetario popular, los platos de cuchara (también en los desayunos) y una cocina catalana casera de calidad, cada vez más difícil de encontrar en Barcelona.

Platos de cuchara: el alma de la casa
Y es que la especialidad de Casa Pagès y lo que le ha dado la fama que tiene son los guisos y platos tradicionales elaborados de forma casera y con producto de temporada. En su carta destacan clásicos como el fricandó con champiñones, el cap i pota, los pies de cerdo, la butifarra con judías y allioli, las habas a la catalana, las carrilleras guisadas al vino tinto, el trinxat de la Cerdanya o las albóndigas de la abuela, junto a otros imprescindibles como la esqueixada, el Xató Pagès o el bacalao a la llauna. Los postres mantienen el mismo espíritu tradicional, con la torrija casera, el mel i mató o el Del Pagès, elaborado con helado de turrón y crema catalana.



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La oferta se completa con variedad de tapas, tortillas, huevos rotos, bocadillos y tostas, (algunas con nombres de grandes filósofos) además de promociones muy populares de aperitivo y tardeo con caña o vermut acompañados de tapas o mini tapas a precios muy reducidos, pensadas para seguir fomentando la vida social del barrio.
En esta nueva temporada uno de los grandes valores diferenciales que Alberto y Elena quieren dar a conocer son sus desayunos tradicionales de cuchara, disponibles de 9:00 a 12:00 h, con platos como el fricandó de ternera, el cap i pota, la butifarra con judías, las habas a la catalana o la carrillera guisada. Una propuesta casi desaparecida en la ciudad que refuerza el carácter auténtico y popular de Casa Pagès.
El local presenta además un notable menú casero tradicional de mediodía por 14,90 €, con cuatro primeros y cuatro segundos a elegir, más postre o café, que varía diariamente.

Un espacio que hace barrio desde 1956
Con un aforo aproximado de 50 comensales, dos reservados acogedores y una decoración sencilla y tradicional, Casa Pagès continúa ejerciendo su papel como espacio de encuentro intergeneracional y motor de vida de barrio. Sus orígenes se remontan a 1956, cuando el local era una tocinería y bodega del Gràcia más popular. En 1982, la familia Barros tomó el relevo y lo convirtió en el restaurante que hoy celebra siete décadas de historia sin perder su alma.
Además de Casa Pagès, la familia Barros regenta Café Pagès, en Torrent de l’Olla 27, un restaurante, café y bar de copas muy acogedor, con diez años de trayectoria, muy vinculado al público joven, vecinos, expats y visitantes internacionales y conocido por su gran ambiente, sus estupendas tapas y su programación musical.

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