María Velasco llega al TNC con ‘Primera sangre’, obra premiada con el Premio Nacional de Literatura Dramática 2024

Texto – Redacción. Fotografías – Luz Soria.

Primera sangre es una obra con autoría y dirección de María Velasco que relata la historia real de una niña secuestrada y asesinada durante los años 90. El caso se sobreseyó sin que se encontrara el culpable y la obra busca, con mucha delicadeza, despertar conciencias y reflexionar sobre algunas realidades próximas a la sociedad actual.

© Luz Soria

La puesta en escena de Primera sangre es de Enrique Marty, uno de los artistas plásticos con mayor repercusión internacional y responsable de obras como las esculturas de Perro muerto en tintorería: Los fuertes, de Angélica Liddell. Y cuenta con interpretaciones de María Cerezuela, Javiera Paz, Vidda Priego, Francisco Reyes y Valeria Sorolla.

© Luz Soria

El septiembre del 2024, Primera sangre fue galardonada con lo Premio Nacional de Literatura Dramática. El jurado destacaba especialmente «la fuerza dramática de un texto con un bello lenguaje lírico. Con un estilo único y muy personal, María Velasco consigue llevar a su máxima expresión el teatro como arte. La obra nos enfrenta, con una delicadeza exquisita, al terror que provocan los abusos y las muertes de mujeres y niñas».

Se puede matar la inocencia?
Primera sangre relata la historia real de una niña secuestrada y asesinada durante los años 90, el caso de la cual se sobreseyó sin que se encontrara el culpable.
A medio camino entre el memorial y el documento, el thriller y el cuento de fantasmas, la autoficción obliga a reflexionar alrededor de los abusos sobre la infancia que se escriben al cuerpo de las mujeres.
Con lirismo (la poesía como clave) y rotundidad, Primera sangre nos invita a recuperar la memoria de quienes ya no están para multiplicar nuestra existencia.

© Luz Soria

Texto ganador del XXXI Premio SGAE de Teatro Jardiel Poncela 2022 y lo Premio Nacional de Literatura Dramática 2024.

María Velasco, autora y directora de la obra
«Si el enemigo vence –escribió Walter Benjamin–, ni siquiera los muertos estarán seguros. Y el enemigo no ha parado de vencer». Las muertas nunca han sido seguras; nunca lo han estado bajo las lógicas patriarcales. A la obra Primera sangre hay dos sangres: la de un asesinato (infanticidio, feminicidio) y la del menstru (o desarrollo). El argumento se inspira en el homicidio de una menor en noventa y su influencia sobre las niñas del entorno de la víctima; como será la relación con el miedo, la temeridad, la libertad (sexual)? La víctima devuelve a escena como fantasma y/o fantasía, porque el teatro permite ver el que de otro modo es imposible. Los antiguos manuales de medicina decían Mortui vivos docente: “los muertos enseñan a los vivos”.

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