Raúl Tejón, Sabrina Praga y Raúl Fernández de Pablo «¿Quién quiere casarse con un astronauta? es un viaje de la vida»

Texto – Albert Roca. Fotografías – Albert Roca-Archivo.

El Festival de cine LGTBIQ+ Endimaris Sitges, que se celebra entre el 8 y el 17 de noviembre en el Casino Prado Suburense, arrancó este pasado viernes con el estreno mundial de ‘¿Quién quiere casarse con un astronauta?’, del director y productor David Matamoros. La película es una comedia romántica sobre un hombre que planea su boda en Las Vegas y, cuando lo tiene todo listo, su pareja lo rechaza, con lo que en diez días buscará a alguien diferente para que se case con él. La premiére contó con la presencia del director David Matamoros, la productora Ángeles Hernández y los actores Raúl Tejón, Sabrina Praga y Raúl Fernández de Pablo.

Cómo llegasteis a la película?

Raul Fernández de Pablo. El director David Matamorosme citó en Madrid en un hotel de Atocha y me explicó que la película estaba basada en un hecho real que le había pasado a él. Pasó un tiempo hasta que me volvió a llamar ya para hacer la película.

Sabrina Praga. David me comentó que Raúl Tejón había hablado sobre mí, me mandó el guion y fue un flechazo.

Raúl Tejón. Hubo un poco de confusión al principio ya que como me hablaba de un astronauta pensaba que se trataba de “Los Amantes Astronautas” de Pablo Berger. Me dijo que no, que era otra película. Teníamos que quedar para vernos y la mejor forma de encontrarnos era en una cafetería, y como era Halloween, le dije “lo que tienes que hacer es ponerte una calabaza de Halloween en la cabeza”. Cuando llego a la cafetería efectivamente David Matamoros llevaba una cabeza de Hallowen en la cabeza.

La película es una “road movie” con un viaje por carretera. ¿Es un simbólico?

Raul Tejón. Yo creo que es el viaje de la vida. Ahora que estamos en Sitges podemos hablar, de que se habla siempre de salir del armario como si el armario solo fuera la sexualidad de cada uno. Yo creo que hay muchos armarios en esta vida y sobre todo el armario fundamental es tener el valor de enfrentarnos al mundo diciendo “esto es lo que soy, con todo lo bueno y todo lo malo, quiéreme o no, pero yo no tengo por qué cambiar por dar gusto a nadie”. Y yo creo que de eso habla un poco la película, de darse cuenta de que estamos aquí para hacer realmente lo que queremos.

Hay una declaración sobre el amor

Sabrina. El amor lo puede todo y mueve el mundo.

Raul Fernández. La frase aparentemente más tonta o más banal que tiene la peli y que considero que es la más importante, es la que dice el personaje de Raúl Tejón –David- y que dice, “yo solo quiero que me quieran”. Es una frase que simboliza mucho esta película. El personaje de David es una persona que va buscando el amor, quiere experimentar, sentirse vivo, hacerse ese viajazo y vivir experiencias.

¿Podéis explicar anécdotas sobre la película?

Raúl Fernández. Ha sido la primera película que me ha dado la experiencia de viajar tanto: poder estar en Buenos Aires y en el estado de Nevada. Y te podría decir que creo que hemos sido los dos únicos actores llamados Raúl que hemos rodado en el estado de Nevada en el Área 51.

Raul Tejón. Ir en un descapotable, en un Mustang descapotable, por Las Vegas, No era solo conocer Las Vegas si no que disfrutarla, y rodando en un macro escenario. Estás allí y reconoces cada rincón porque lo has visto en películas de Scorsese. Encontrarte all´´i rodando era un sueño.

Raul Fernández. Estuvimos cenando en el restaurante donde se rodó una de las escenas de Casino, que tenía un mogollón de fotos puestas con actores. Y otra más y bien gorda. En Las Vegas se casó la productora Ángeles Hernández y yo con mi chica Berta y Raúl Tejón vino con un sombrero de cowboy.

¿Sabrina, como te has encontrado en esta película tan especial?

Sabrina. Muy bien. Es una película que habla sobre todo de la importancia de los vínculos que tenemos con los demás. Mi personaje interactúa con los dos personajes principales. Lo que se habla es de cómo queremos que nos quieran y hasta dónde queremos que nos quieran. Mi personaje a través de David también se encuentra a sí misma y le hace entender cosas sobre ella.

Otro tema que se trata es cuando se da el paso de querer casarse

Raúl Tejón. Se habla de que el matrimonio tiene que ver con otras muchas cosas, no con el hecho en sí de casarse. Y se convierte en una barrera, y cuando se da el paso es un contrato legal, y expresas tu deseo de vivir con esa persona de manera indefinida, que en los tiempos que corren ya es mucho.

Raul Fernández. Los compromisos se pueden adquirir a muchos niveles y en muchas partes y  no hace falta a veces tener que firmar el papel. En mi caso personal yo estoy casado y de manera práctica, para decirle al estado que esta es mi mujer y yo soy su marido.

¿Las Vegas es realmente un mito?

Raul Tejón. Lo es. Las Vegas y Nueva York han sido el plató del cine con el que hemos crecido. Y por eso rodar allí fue una experiencia que recordaré toda la vida.  Y yo mismo en las bodas que fui: si no me pongo sombreros de cowboy en Las Vegas. ¿Dónde me los voy a poner?

¿Cómo fue trabajar con el director que además había vivido la experiencia que se explica en la película?

Raúl Tejón. Charlé mucho con el director, teniendo en cuenta que las decisiones que toma el David de la película no son las mismas del David de la vida real. Se tenía que dejar bien clara la diferencia y saber que queríamos contar en esta película. Y nos entendimos muy bien en todo momento.

Sabrina.  Ha sido maravilloso desde el primer día, porque hubo mucha química y David lo puso todo muy fácil para que nos sintiéramos cómodos.

¿Es una película optimista?

Raúl Tejón. Cuando la ves te dan ganas de atreverte a vivir. Y es que la vida básicamente se basa en eso y cada vez que cumplimos años, cada vez lo siento más, La película se basa en lo que hemos dejado a un lado y la elección que hemos hecho. Hay elecciones que nos hacen crecer, otras que hacemos desde el amor y hay algunas que no nos hacen crecer y que seguramente hacemos desde el miedo. Y hay una evolución en la película de las decisiones que se toman desde el miedo y al final se toman desde el amor. Y por ello veo que es un viaje precioso.

¿Es complicado tener que tomar ciertas decisiones?

Sabrina. La vida es una toma de decisión constante, todo el rato estamos decidiendo y en la película se explica muy bien cuando tomamos las decisiones desde el amor o desde el miedo.

Raúl Fernández. Mi personaje de Esteban tiene ese dibujo al principio donde parece que le cuesta comprometerse. Y paradójicamente mientras le cuesta tomar decisiones en realidad ya las está tomando. Y mi personaje vive una transformación, desde el momento que se une a un plan que le parece ultra divertido que es irse a las Vegas, y casarse con una persona que conoce muy poco. Todo es como muy impulsivo pero lo que no contaba que le gustará tanto. Inicialmente lo ve como un revolcón pero luego con lo que sucede en esos tres días en Las Vegas se da cuenta de que le gusta mucho y ya no es el Esteban que era antes.

Raúl Tejón. El momento perfecto en la historia de estos dos personajes es de encontrarse. David es un idealista y quiere un futuro de cuento de hadas. Y por primera vez encuentra a alguien que le mira con una mirada real y verdadera.

¿Qué se va a encontrar la gente cuando vea la película?

Raúl Fernández. La gente tiene que ver la película y se van a dejar llevar por este viaje en todos los sentidos, en el argumento y el metraje.

Sabrina. Lo que me parece realmente interesante de esta película es que es un homenaje a las mejores comedias románticas como las que hacía Júlia Roberts, pero protagonizada por dos hombres, Debe haber muy poquitas películas en las que se representa de esta manera este género de comedia romántica protagonizado por el amor y dos hombres. Entonces creo que por eso la película es interesante y merece la pena verla y dejarse llevar, como decía Raúl.

Raúl Tejon. No deja de ser un cuentito chiquitito, de los que nos hacen conectar con toda esa parte Incluso más infantil que tenemos todos de búsqueda de la felicidad. Es como la metáfora perfecta de por qué se mueve el mundo y es por el amor. ¿Y por qué? Porque estamos aterrorizados ante la idea de morirnos y que nadie nos quiera. Y todos buscamos que nos quieran.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑