Rocío Saiz: «Lo que queremos es que se nos note”

Texto y Fotografías – Albert Roca.

Rocío Saiz es una cantante, actriz, artista multidisciplinar y activista LGTBI y que se ha estrenado en el mundo literario con la auto ficción “Que no se te note” de Roca Editorial. Hiperactiva, sincera, cercana, inquieta, creativa y diciendo las cosas con los puntos y las comas.

El año pasado viviste un episodio que dio mucho que hablar, cuando te quitaste la camiseta y mostraste tus pechos. ¿Te hubiera gustado que hubiera habido más Amaral que se solidarizaran contigo?

Amaral me escribió y Sidonie para decirme que se habían puesto en mis zapatos y que lo que habían vivido había sido horrible. Nadie tiene que sufrir por hacer lo que le dé la gana. Toda libertad conlleva un peligro, pero es que para mí es una responsabilidad. Hay momentos que uno tiene que hacer cosas para hacer despertar los ojos. Lo ideal es que no tengan que existir las asociaciones LGTBI, o feministas. El día que esto suceda es porque habremos conseguido la libertad total y real.

Una cosa que has comentado es lo bonito que es decirle “te quiero” a tu pareja antes de dormir

Siempre hay que decirle te quiero, pero no solo a tu pareja, a tu amigo, a tus abuelos, a tu perro. Es que es gratuito. No conlleva dinero, no conlleva sufrimiento. El afecto no tiene nada negativo. El amor conlleva su antónimo que es el desamor, pero en realidad el cariño lo contrario es el odio. Nos cuesta más decir te quiero que te odio. Es absurdo.

¿Qué nos puedes decir del concepto genérico de “la pareja”?

Lo de la pareja es una cosa que se ha sobrevalorado. Y además me parece que es una falta de respeto los sitios en los que todo sea mínimo para dos: Una paella, mínimo dos personas, dos estancias, dos noches. Hacer esa cosa de comunidad, de estar en pareja, de vivir de dos en dos, es una cosa que no existe a nivel animal. No lo hemos inventado, ¿sabes? Es como si le dices a un león que solo puede venir con su leona.

Pero en cambio, si hay tres, ¿lo ves mejor que dos?

Mientras no te digan lo que no puede ser, tienes que tener claro lo que no quieres, no lo que quieres. Tú no quieres que te echen por ser dos, pero puedes ser tres, cuatro, cinco o uno. Pero no quieres que haya una regla, una imposición. Estamos siempre rodeados de normas: no se fuma, no se grita, no se chilla, no se habla, no se juega a la pelota. Todos son normas, los carteles son normas, todo son prohibiciones.

En tu libro hablas mucho del gimnasio como escenario

Hay una expresión habitual y es la de que “Tienes que ir al gimnasio”. ¿Y  por qué tengo que ir? En todo caso lo que tengo que hacer es deporte, porque el gimnasio a día de hoy no cura infartos, ni tiene la curación para enfermedades ni nada. Pero queda bien en ciertos círculos decir que vas al gimnasio y queda mal decir que no vas.

¿Y qué piensas particularmente del gimnasio?

Lejos de ser un sitio de tranquilidad y de paz, es un sitio hostil. Y no hay que ponerle la cosa bonita ni el lazo porque esto es un negocio. Y luego aparte, que me parece muy bien el gimnasio, pero que sea gratuito, ya que se habla tanto de la importancia de la salud mental. Hay gente que no se lo puede permitir, ya que está a la altura de un bono del Primavera Sound.

Una frase que has comentado recientemente es que “A las bolleras nos hace falta que nos representen de manera real” y relacionada con el cortometraje que presentaste recientemente. ¿No sucede así entonces?

El personaje del corto está personaje como enfadado, amargado, sin sentido del humor, vestida con un chándal, al ser posible color beige, oscuro, con unas zapatillas de Mizuno. Y es que las bolleras son unas intensas. Las bolleras en la película no es importante que lo sean. En nuestra película, los personajes son lesbianas, pero podrían no ser lesbianas. Las lesbianas tenemos el mismo problema que todos los demás: los gimnasios, Ryanair, Renfe… Lo único que nos atraviesa a todos es el dolor. No entiendo por qué a las bolleras se nos ha tratado tan mal a nivel histórico. Yo he tenido que inventarme cosas en el libro porque no sé ni siquiera si son verdad o no, pero bueno, es mi libro y hago conmigo lo que quiera. Yo no tengo ni idea de si Cleopatra tuvo una relación con una mujer, pero como no nos han contado tampoco la historia.

El título tiene un doble juego porque se titula “Que no se te note”, pero en realidad indicas el contrario

Siempre se nos tiene que notar. Lo que pasa es que ¿Cuántas veces en una entrevista de trabajo yo he fingido que no tenía pluma para que me contratara un señor? No sé, todas. El otro día, por ejemplo, fui a Correos y fui a por un paquete… Tú fíjate qué tontería, ¿eh? Y entonces me dijeron que lo había recogido un señor. Y yo, si yo no he venido a por el paquete, pues habrá venido tu novio. Que no, que mi novio no podría haber venido. Sí, hombre, sí, que hay un chico que lo ha recogido, que mi novio no podría haber venido. Y de repente, en vez de decirle, es imposible que haya un hombre. Es una cosa como que dan por hecho y te normalizan tanto, que puede haber venido un novio. En todo caso, podría haber venido mi novia, pero que me daba como tanta pereza el justificar que soy del colectivo para que me dé esta señora una mierda de paquete, que era una multa. Eso es que es que era como… Claro, por no tener que estar todo el rato justificándote cómo eres. Por ejemplo, en la mitad del planeta yo no puedo viajar con mi novia. Yo me he ido a Tánger, a Túnez, a Marruecos, a Marrakech, mi novia allí y yo aquí. Y que no se nos note, porque tienes un problema. ya tirando un poco sin hacer humor. A mí me han echado de una discoteca por besarme con mi novia en Almería. Me han echado de una playa en San Juan de Luz por estar en la misma playa. Entonces, quieras que no pones un ojo y es como, bueno, no quieres que se te note.

¿Cuál es la teoría del círculo de abuso?

Esto lo explico en el libro. Llegué al círculo de abuso porque no entendía tantas conductas que se repetían. De hecho, el libro está un poco basado también en Nietzsche, aunque era un machista internacional, en la teoría del eterno retorno. ¿Por qué, de repente en las relaciones, igual que en una canción hay una estrofa y un estribillo? ¿Por qué en las relaciones siempre hay, te quiero, ahora no, desaparezco, vuelvo, te quiero, me caso contigo, ahora no, desaparezco, vuelvo y era como, ¿Qué sentido tiene que te dejen, no te quieran, aparezcan, te echen muchísimo de menos? Todo el mundo tiene segundas, terceras partes, cuartas, quintas… Cada vez más tóxico, y más tóxico, y más tóxico… Y entonces, en España es verdad que no encontraba como la respuesta a esas preguntas, y hablé con un amigo que me dijo: “¿cómo puede ser que estemos repitiendo los mismos patrones y no podamos salir? Y entonces, haciéndolo círculo, te das cuenta de que en inglés existe el nombre y que es un círculo de abuso en el que no sabes cómo salir que siempre es la misma persona y además siempre culpamos a la víctima. Hombre, pero si te está tratando mal, ¿por qué no te vas? Vete tú, a ver cómo te vas.

Otra frase tuya es la de que “No hay nada más sexy que una persona con pluma”

En realidad, pienso que no hay nada más sexy que una persona con lo que sea, con carisma, con pluma y con errores. A mí no hay nada que me horrorice más que la excelencia. ¿No os ha pasado que tenéis un amigo, bueno una pareja lo que sea, que es que lo hace todo bien? ¿O le pasa todo bien? no puedo con la excelencia, no me gusta. En las canciones me gusta que haya errores,  que, de repente, haya una nota que no sé dónde está, pero pueda corregirla. Y el error es sexy.

Otro tema que hablas en el libro es de la bondad

Yo tengo la teoría de que ser buena persona no es atractivo. Porque cuanto más bueno eres, menos se fijan en ti. No es casualidad que de repente te guste el hdp.. de la clase. ¿Por qué a todos nos atraía el chungo, el macarra, el que pasaba de todo? Es una cosa horrible, en realidad, porque ese es el que no te va a cuidar, el que te va a hacer daño. Creo que nos pasa a todos porque nos enamoramos de auténtica gentuza. Yo te digo que hay gente y hay gentuza, y la gentuza tiene una atracción… Yo no se explica por qué, porque evidentemente sigo intentando deducir por qué nos pasa eso. Pero si hay una persona que te dice, te voy a buscar al trabajo y te hago la cena, te vas a ir con el que te dice, yo paso, no sé a qué hora llego, y se está fumando un cigarrillo mientras te lo apagan en el tobillo.

Igualmente, no tengo ni idea de por qué, pero está claro que las buenas personas son a las que tenemos que ir y hay que cuidarlas más.

¿Cómo te estás encontrando como autora de un libro?

Lo que a mí me sorprende es que la gente se sorprenda de que después de ser cantante, actriz, productora escriba un libro. España es el único sitio donde cuantas más cosas hagas, peor te tratan. Te vas a Francia o a América y el que es productor es escritor y el que es actor es director. Y Angelina Jolie dirige, escribe, interpreta, lee, escribe… Al final lo creativo y lo artístico lo puede hacer cualquiera. En la democracia de lo artístico ya no hay nadie que te prohíba de hacer algo. Yo no entiendo que a todo el mundo le parezca mal que hagas cinco cosas a la vez. Te aseguro que si a mí me fuese bien en una cosa, igual solo haría una. Pero ninguna de las que hago me da para vivir. Que la gente no se haga pollos en la cabeza. Si la gente ve que hacen muchas cosas es porque hay algo que te motiva y que de alguna manera también es adictivo.

Y hablamos ahora de la radio y de cómo te aprecia Marc Giró con el que colaboras en su programa

Y yo le aprecio a él hasta el nivel de que me siento como su padawan. Para mí es como un Dios en la tierra. Pienso que hay gente que son Jedis y que están por encima de los demás. Y Marc es uno de ellos, ya que te hace ser mejor. No te anula, sino que te hace más grande. Es un compañero que disfruta viéndote feliz, cuando haces bien las cosas, e incluso si le pasas por delante.

¿Y que aprendes de él?

Estar a su lado te trae cosas muy buenas, como el desparpajo, no ponerte límites…. Es una cuestión de energía, porque él, por ejemplo, es una persona absolutamente contradictoria. Y es que con sus ideas puede ser muy punky y por otro lado tener un caballo, dos residencias y estar encantado de llevar un traje. Él es la definición de que puedes romper con todos los estereotipos absolutamente abiertos y ser fiel a ti mismo. Es la honestidad hecha persona y no hay nadie como él.

A Cayetana Guillén-Cuervo también la aprecias mucho

Precisamente tanto Marc como Cayetana, que salen en el libro son dos personas a que toda España les quiere.

¿En qué punto sigue el camino de la lucha por los derechos de los LGTBI+?

Teniendo en cuenta que no se puede ir por la mitad del planeta sin que te intenten matar o tirarte un campanario…. Yo creo que el que diga que tenemos todos los derechos conseguidos, cuando además nos lo quieren recortar, es un ignorante. Porque si abres los ojos al mundo, España no es el centro del universo,. Yo creo que a la gente le hace falta viajar más. Cuando alguien es racista o fascista o homófobo, creo que no ha viajado lo suficiente para ver el horror y la violencia que hay fuera.

Imagínate que ahora llega un extraterrestre y le tienes que explicar quién eres. ¿Qué le dirias?

Que soy una superviviente muy agradecida con todo lo que me ha dado la vida. Y además cuando la gente me insulta… El otro día me decía uno, “seguro que su libro es un batiburrillo de langostinos con no sé qué a la plancha” Y yo le digo “tienes razón, no hay que mezclar los langostinos y la panceta a la plancha”. Pero lo que está bien claro es que desde luego a mí nadie, absolutamente nadie, me ha regalado nada. Y he podido dar trabajo a otra gente.

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