Texto – Albert Roca. Fotografías- Juan Borgognoni-Archivo. Entrevista realizada en Cafe & Tapas Carretas 14.
Avalada por una exitosa trayectoria en Argentina, con series, películas y teatro, la actriz Cumelén Sanz está echando raíces en España, con nuevos proyectos. Después del éxito de la película “La jefa”, por la que fue premiada y nominada, Cumelén, trabajadora incansable y que le gusta investigar, está ilusionada hacia los nuevos retos que se le presenten.

Tu debut cinematográfico en España fue con la película La jefa, ¿Cómo fue todo?
Como empiezan casi todos los proyectos, con un self-tape, pero con la diferencia de que yo me encontraba en Argentina. Hice el casting con una amiga y todo este tema quedo aparcado durante unos meses. Pasa todo este tiempo hasta que mi representante Elías me llama para decirme que entraba en la película. Fue mucha emoción, y sobre todo vértigo. Todo era como nuevo para mí al trabajar en otro país.

La historia que retrata la película es de un tema muy fuerte y delicado
Sí, la gestación subrogada y el abuso de poder son temáticas que generan controversia. Las protagonistas son personajes que se manejan dentro de los límites de la moral. Me parece interesante que se aborden estos temas en el cine, porque deja al espectador abierto a hacerse una o varias preguntas.
¿Te dio mucho soporte Aitana Sánchez Gijón y Álex Pastrana?
Aitana es una mujer maravillosa y tiene una calidez enorme. Alex Pastrana, que hacía de mi pareja, desde el primer día conectamos muy bien y seguimos siendo amigos.

¿Qué te llevas de tus personajes?
En cada personaje trato de encontrar algo que me ancle a mí. Por ejemplo, con Sofía, el personaje de La jefa, es una persona que tiene mucha determinación cuando quiere algo y eso fue de lo que me agarré para acercarme a mí.
Actualmente en España se puede ver la nueva temporada de El encargado, donde te has incorporado
Me encanta que le vaya tan bien a una serie argentina, no sólo en España sino en el mundo. Fue una experiencia espectacular trabajar con Guillermo Francella, El Puma Goity, María Abadi, que hacía de mi hermana. Todos ellos son personas con una gran trayectoria, actores que admiro desde pequeña cuando los veía en la televisión, y aprendí muchísimo de ellos.
¿En teatro trabajar en La historia de un soldado fue todo un reto?
Eso ha sido uno de los mayores hitos en mi carrera. La propuesta llegó de una manera completamente inesperada durante la pandemia y tuvimos que aplazar el estreno justamente por esto. Trabajar con Rubén Szuchmacher, que es uno de los directores más importantes de Argentina, junto a Joaquín Furriel, Peter Lanzani y Annie Dutoit, con esa obra tan especial de Stravinski en el escenario del Teatro Colón, fue maravilloso. Y sobre todo un desafío enorme porque, no hacía teatro desde hacía ya un tiempo, y además de actuar me tocaba bailar tango, ragtime y un vals junto a Peter. Y por ello lo considero un regalo de la vida. A día de hoy lo sigo considerando como uno de los proyectos más bonitos que he vivido.

¿Te gustan las películas policiacas como La educación de los cerdos, con Eduardo Pinto?
Es una película que todavía al día de hoy no se pudo estrenar en cines, aunque se ha estrenado en el festival de Mar del Plata y en algún que otro festival en Bolívar que es donde filmamos la película. Es una película súper linda que más allá de lo policial que tiene, también es un drama familiar. Es la historia de un padre y un hijo. El padre, Luciano Cáceres, es muy violento y obliga a su hijo a trabajar en una banda de ladrones. Mi personaje vendría a ser un poco como la luz entre tanta oscuridad, porque es la chica de la que se enamora el protagonista que es Tupac Larriera, que es un actorazo.
En La jefa se habla del abuso del poder, pero en Auxilio también, pero desde el horror
En Auxilio además del abuso de poder, se exponen las miserias humanas, el abuso físico y el horror cotidiano que vivían las mujeres en esa época. Es una película que transcurre en la década de los 30 en Argentina, mientras se producía el primer golpe de estado. Y todo sucede en un convento donde mi personaje es llevada a fuerza de voluntad por su padre para encerrarla ahí por lesbiana, por pensar diferente, por agnóstica. Es importante poder mostrar esa parte de la historia, contado desde el punto de vista de las mujeres y las cosas terribles que padecían. Es un reflejo también de lo que pasa hoy en día, ¿no? Porque estas cosas siguen pasando, estos abusos siguen estando hoy en día, quizás no tan explícitamente.
En El marginal hiciste otro cambio de registro
Fue un desafío enorme interpretar a la Kari, una chica de un barrio humilde, porque hay mucho cliché en torno a esos personajes. Yo quería que mi interpretación sea sutil, verdadera, por eso hice mucho trabajo de observación y composición. Me iba a Constitución, que es una estación de tren, y me quedaba ahí horas mirando a la gente. Les robaba cositas, quizás una forma de caminar, de sonreír, de mirar. La serie la petó, y la sigue petando, y eso me llena de orgullo.

¿Cómo te sientes cuando interpretas un personaje real, como el de la hija del ex presidente Carlos Menem?
“Menem” la filmamos el año pasado y yo interpretaba a Zulemita Menem, la hija del presidente. Si bien la serie retrata la década de los 90s, una época de la historia Argentina que fue muy dura, no deja de haber comedia, fiel al estilo de Ariel Winograd, el director. Para interpretar a Zulemita hice mucha investigación, estuve meses viendo entrevistas de ella, trabajando con una coach para cambiar el acento. Cuando rodamos sentíamos un peso enorme en los hombros, no solo porque la historia de la familia es fuerte, trágica, sino también por lo que vivió la sociedad argentina en esa época. Nos la hemos jugado poniendo el cuerpo.
¿Sueles hacer mucho trabajo de investigación para tus personajes?
Soy bastante aplicada en mi forma de trabajo. Creo que hoy, en este momento presente, me liberé un poco de ese método que tenía de trabajar. Pero siempre fui bastante metódica con el trabajo, con mucha observación, prueba y error, e investigando sobre el entorno y la época.

¿Te sientes cómoda en Madrid?
Me encanta esta ciudad. Desde la primera vez que vine ya sabía que en algún momento iba a trabajar aquí. En el año 2019 fue la primera vez que vine. Entonces, en cada viaje, sigo regando las primeras semillas que sembré, algunas las veo que ya están dando frutos, y se que otras vendrán más adelante. Pero estoy construyendo algo muy bonito acá, tengo mucha gente que me acompaña, muchos amigos que son como mi familia.
¿Qué personaje te vendría gusto que no te hayan ofrecido nunca?
Me encantaría hacer una película de acción y entrenar alguna disciplina física. Siempre soñé con hacer una película como Kill Bill. En Argentina, durante unos años hice Esgrima Oriental para prepararme cuando llegue el día que me llegue ese proyecto, que todavía no llegó. Pero bueno, si llega ya estoy a punto. Me gustaría mucho también hacer una comedia romántica como “Un Cuento Perfecto” con Anna Castillo y Álvaro Mel,

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