Texto – Albert Roca. Fotografías- Romero de Luque-J.Ladiv. Entrevista realizada en Cafe & Tapas Carretas 14.
Alicia Fernández es una actriz a la que hemos visto desdoblarse en muchos personajes, ya sea en Yucatán, Villaviciosa de al lado, La novia de América, Amar es para siempre, Aída o Si lo hubiera sabido. Se prepara los personajes a fondo y les da identidad propia, un hecho que la convierte en una gran creadora y actriz imprescindible. Recientemente acaba de participar en uno de los proyectos más importantes de su trayectoria, la serie “El refugio atómico”, de Vancouver producciones, para Netflix.

Participaste en Descarrilados. ¿Te gustan las comedias?
Si, me fascina hacer comedia y he trabajado en varias, como Yucatán, La novia de América, Amigos, o Villaviciosa de al lado. Y en teatro también he hecho diferentes personajes en ese género. Pienso que no es fácil hacer comedia. Creo que hay que pillar el tempo y el ritmo adecuado, es un pulso entre el texto, la emoción y el publico. Y por supuesto, para mi es imprescindible que la comedia venga desde la verdad absoluta, por muy histriónico q sea el propio personaje o la situación. El personaje te lo tienes que creer, pasarlo por el cuerpo, el corazón y la mente.
¿Y a nivel personal, de carácter eres optimista?
Soy una persona feliz en general y que me tomo la vida con alegría, pero tengo mucho carácter y mucho genio también (risas)

¿Eres muy reivindicativa de tu tierra, Calahorra?
Estoy muy orgullosa. Y curiosamente yo viví en Barcelona seis años, Y en esa época me hice muchísimo más riojana, me salió un patriotismo que antes no tenía, por aquello de hablar de las excelencias de mi tierra, y allí se acentuó porque los catalanes sois muy de lo vuestro (risas) y a mi me salía hablar de lo mío. Además en Calahorra me cuidan mucho y me tratan muy bien y en general en toda la Rioja se vive especialmente bien y es una zona por descubrir para muchos, y eso hay que reivindicarlo.
Una afición tuya es la gimnasia rítmica. ¿Te ayuda?
Me ha ayudado a ser súper disciplinada con el trabajo de actriz y con la vida en general. Y lo he sido siempre, muy disciplinada. Mucho mas que los estudios, lo que verdaderamente me ha ayudado, es la gimnasia. Estuve compitiendo hasta los 19 años, hasta que me retiré. Y además adquirí un detalle que es el de tener la pasión y el empeño por algo. En su momento fue la gimnasia rítmica, y ahora (desde hace muchos años ya) es la pasión por mi carrera de actriz. Soy muy apasionada de mi oficio, y me lo curro un montón.

¿Te consideras una actriz todoterreno?
Sí, soy muy todoterreno, hago muchas cosas. Porque también creo que en este oficio hay que ser un poco así. Es muy difícil vivir solo de hacer cine, ficción y teatro en sí. Yo he tocado muchos palos, porque creo que hay que diversificar y que además, de todo se aprende y me encanta. He dirigido mucho, he dirigido castings, microteatro, he hecho coaching en rodajes de publicidad con bebés y con niños. He hecho audiolibros, locuciones, de presentadora, reportera… en fin….he hecho muchas cosas, a la vez que trabajo como actriz en el teatro, en el cine y en la tele.

En Amar es para siempre interpretaste un personaje acompañado de una aureola de misterio. ¿Qué recuerdos tienes?
Aurora Vigo me gustó mucho, lo que me dio es mucha pena (risas) porque (ahora que no hago spoiler) pues os cuento que entré en la serie sabiendo que moriría unas semanas después. Cuando llego a la serie me dicen que en tres semanas la encontraban muerta. Esto salía en las noticias, y aunque no se tuvo que rodar la escena de la muerte, me hubiera encantado hacerlo. Pero fue una experiencia muy bonita. Entras en un equipo que está ya muy formado, algunos llevan 10 años trabajando juntos y hay muy buen ambiente. Me acogieron super bien. Y concretamente sobre mi personaje, le habían pasado muchas cosas, había mucho engaño, tenía mucho que ocultar, ella tenía pinta de, “uy, ésta es una víbora, y se sabe bien por dónde va”. Pero en realidad, era una buena persona y quería salir de ahí, sin saber muy bien como.
¿Y en general que te atrae de un personaje?
Me gusta que les pasen cosas a los personajes, que las vivan, que experimenten, crezcan y evolucionen. Que oculten cosas, que no digan lo que piensan y que tengan o crearles mundo interior… En realidad todos los personaje pueden ser ricos y le puedes sacar jugo. Y otra cosa que puede pasar y me encanta, es que en una serie escriban algo que nunca hubieses imaginado que ese personaje pudiera hacer, decir o sentir…y lo tienes que defender y bueno.,,, Me encanta que me pongan en esa tesitura un poco sorpresiva, que me saquen de mi propia visión del personaje.

¿En teatro Climax ha sido una de tus grandes experiencias?
Estuve seis años con esta función, y ahí siguen con la décima temporada! Estoy muy orgullosa de ellos. Yo empecé con esa función y la he disfrutado muchísimo. Es la función de teatro que más tiempo he estado haciendo, y los personajes ya formaban parte de mí. Es una obra de varias historias cortas con muchos personajes y yo interpretaba a cuatro. Tengo grandes recuerdos de esta etapa. Cuando haces tanto tiempo una función, aprendes a cogerle un poco el pulso al público, tratas de que cada día sea una nueva aventura para no quedarte siempre en el mismo lugar, y como siempre nos susurrábamos mi compañero victor palmero y yo antes de subir el telón… ”como si fuera la primera vez”. Pues ese era mi/nuestro lema.
¿Alguna anécdota?
Una vez se nos desmayó una señora y tuvimos que parar la función. Yo creo que es la única vez que tuvimos que parar de golpe porque vino la ambulancia y todo. Otras cosas que han pasado a menudo, son ataques de risa; de una señora por ejemplo que fue muy escandalosa y graciosa, y el público se contagió y nosotros también. Intentas salvar la situación como sea y continuar pero a veces en fin.. (risas…)

¿Cómo espectadora, qué es lo que te gusta ver en teatro?
Me gusta ver montajes que me emocionen, que me toquen. No me importa tanto el género, que sea drama, comedia, thriller… pero necesito esto, emoción. Hace poco vi una función en el teatro español, se llamaba Fin, con Toni Acosta a la cabeza, de Jose Martret y salí fascinada, absolutamente fascinada. Me pareció brutal, y eso es lo que necesito cuando voy al teatro, que me toquen el corazón, que me ría, me emocione, y esté con ellos viviendo la historia.
¿Cómo trabajas tus personajes?
Los intento coger con toda la verdad. Yo trato de hacer mucho trabajo previo, es decir, creo los antecedentes, la historia, el bagaje del personaje, escribo su diario, como reacciona en según que situaciones, como se comporta, como respondería si tal o cual cosa…muchas veces, (la mayoría), esto no esta escrito, así que lo creo yo. Lo que trato de hacer con el personaje es de que esté lleno y que sea profundo; que tenga capas. Y para que tenga capas, ¿Qué hago? Le doy vida y me lo invento, sí. A veces lo compartes con el director y otras no, pero es trabajo que siempre suma.

¿Entonces te consideras creadora, con todo el trabajo que haces con tus personajes?
Yo creo que los actores somos, hasta donde nos permiten, creadores también, porque le estamos dando vida al personaje, y le ponemos nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestra voz. Y lo que está escrito es súper valioso, pero es que hay mucho más a parte de lo que está escrito o lo que dice un personaje. Está lo no dicho, lo que siente, lo que piensa y no dice con palabras, lo que no decimos, lo que ha vivido. Si un personaje tiene 50 años por decir algo, imagínate si tiene vida sobre sus hombros, si ha perdido a su hijo, si vive solo, si trabaja, si se ha divorciado, si ama, si es depresivo, si esta frustrado.. en fin… la vida…
Y para finalizar. Algún personaje que no hayas hecho y te encantaría hacer
Me encantaría hacer un personaje como Antígona: una mujer luchadora, con ideales muy claros, muy potente y con grandes conflictos con los que lidiar. Digo Antígona, porque sí, sería un sueño hacer esta función, pero hay mil personajes que me fascinaría interpretar: desde Beatrix Kidoo en kill bill, Clarice Starling en El silencio de los corderos o la señorita Hannigan de Annie.. te digo estos pero vamos…me apasionan muchísimos.

Deja un comentario