Texto – Redacción-Hearst. Fotografías – Hearst.
Ana Polvorosa celebró con Harper’s Bazaar su 36 cumpleaños y nos ofreció una entrevista muy sincera para hablar de su camino hacia el éxito, sus propósitos para el 2024 y sus últimos proyectos. La actriz hace un cariñoso repaso de su trayectoria de 23 años hasta llegar a una fecha tan especial, la del día de estreno de su última película Un mal día lo tiene cualquiera, que es también el debut como directora de Eva Hache.

«El aspecto natural de Ana, su belleza clásica, su ‘limpieza’, eran perfectos para poder ir destruyéndolos poco a poco», así define la directora de la película el potencial de Ana para convertirse en protagonista de este proyecto. Una grabación que se convirtió en un duro trabajo físico y emocional para la actriz: «Fue un rodaje muy duro, nocturno, en invierno, con mucha lluvia. Recuerdo esa doble sensación de disfrutarlo, porque la exigencia era bonita, y el sufrimiento real, que afortunadamente pude volcar en el personaje».
Durante la entrevista, también recuerda sus comienzos como ‘la Lore’ durante las siete temporadas de Aída: «Los personajes tenían una personalidad arrolladora y a medida que rodábamos nos íbamos atreviendo a más. Fue como si nos retroalimentásemos, y eso también creó vínculos de familia».

En cuanto a sus propósitos, Ana Polvorosa lo tiene claro (aunque confiesa sentir «vértigo» al pensar en el futuro): «Uno es bajar las revoluciones de la autoexigencia —confiesa—. El segundo, explorar por qué me quedo tan impregnada de mis personajes. Acabo de terminar ocho meses de rodaje en Barcelona y es como si no hubiese vuelto de allí. Ya llevo un mes y medio en Madrid y las primeras semanas he añorado al personaje, al equipo, la historia… Ha sido un golpe brutal».
EXTRACTOS DE LA ENTREVISTA

- «Tengo mis puntos de vista, pero no me siento un referente ni tampoco quiero cargarme con ese compromiso. Lo mío es interpretar personajes».
- «Lo que yo busco es lo opuesto a exponerme en redes sociales. Elijo dedicarme únicamente a lo creativo y no perderme por otros caminos».
- «Es cierto que he sido superconstante y trabajadora, muy hormiguita. En mi familia lo atribuyen a ‘mi sentido de la responsabilidad'» .
- «En el colegio se burlaban de mí. Me llamaban Pipi y Zanahoria, pero rápidamente acepté mi pelo como algo maravilloso. Es una herencia de mi madre y de mi abuela y un sello de identidad muy potente».
- «Tengo una parte muy tímida, muy introvertida, que se queda en silencio».

Deja un comentario